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Imagen en blanco y negro de la salida de la luna sobre el Parque Nacional Bryce Canyon en Utah.
Salida de la luna La salida de la luna dos días después de la luna llena sobre el Parque Nacional Bryce Canyon, Utah. © Nick Hall

Hacer frente al cambio climático

Preguntas frecuentes sobre el cambio climático

Utiliza esta guía para tener a mano la mejor información sobre la crisis del cambio climático y cómo podemos resolverla trabajando juntos.

Tenemos respuesta a tus preguntas.

Científicos de The Nature Conservancy responden a algunas de las preguntas más frecuentes a fin de que tengas la información que necesitas para hablar y actuar.


 

¿Se trata de un cambio climático, de un calentamiento global o de una crisis climática global?

Cada uno de estos términos se refiere a lo mismo: el hecho de que la temperatura media de la atmósfera terrestre está aumentando. A medida que la temperatura aumenta, varias consecuencias de ello están alterando aspectos de nuestro clima: veranos más calurosos, aumento de la temperatura de los océanos, derretimiento del hielo polar, intensificación de los temporales. Todo ello va más allá de simples cambios meteorológicos.

A medida que estos impactos aumentan en frecuencia y gravedad, generarán —y en muchos casos ya lo han hecho— crisis para las personas y la naturaleza en todo el mundo. Si no se controlan, estos impactos se extenderán y agravarán, con más extinción de animales, escasez de agua y comunidades desplazadas.

Sea cual sea el nombre que le demos, lo más importante es que actuemos para detenerlo.


 

¿El cambio climático está causado por el ser humano?

Sí, más del 97 % de los científicos están de acuerdo en que el ser humano provoca el cambio climático. La quema acelerada de combustibles fósiles por parte de la humanidad y la deforestación (los bosques son partes fundamentales de los sistemas naturales de gestión del carbono del planeta) han provocado un rápido aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera y el calentamiento global.

Los científicos saben desde hace siglos que los gases de la atmósfera terrestre, como el dióxido de carbono y el metano, ejercen un efecto invernadero, impidiendo que cierta cantidad de radiación térmica se escape al espacio. Cuanto más dióxido de carbono hay en la atmósfera, más calor retiene esta.

A lo largo de la historia de la Tierra, los niveles de dióxido de carbono fluctúan debido a la actividad volcánica o al ciclo del carbono (los animales y las bacterias inhalan oxígeno y exhalan dióxido de carbono, mientras que las plantas hacen lo contrario).

Sin embargo, los aumentos de temperatura y de los niveles de dióxido de carbono que hemos visto en el último siglo son extremos y se están acelerando. El ritmo de las emisiones de carbono es el más alto de los últimos 66 millones de años y se espera que el calentamiento de las próximas décadas sea 250 veces mayor que el calentamiento promedio del siglo pasado.


 

¿Cuáles son las principales amenazas del cambio climático?

Las principales amenazas del cambio climático, derivadas del aumento de la temperatura de la atmósfera terrestre, son la subida del nivel del mar, el colapso de los ecosistemas y el aumento de la frecuencia y la gravedad de los fenómenos meteorológicos.

El aumento de las temperaturas provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el hombre afecta a los sistemas de todo el planeta de diversas maneras. Por ejemplo, calienta las regiones polares y los océanos, lo que derrite la capa de hielo en los polos y provoca la subida del nivel del mar. El cambio climático afecta a los ecosistemas oceánicos al reducir el oxígeno, disminuir el fitoplancton (pequeñas plantas que sirven de base a las cadenas alimentarias marinas) y matar los arrecifes de coral.

El calentamiento de la atmósfera afecta a los patrones meteorológicos, provocando tormentas y sequías más frecuentes y de mayor intensidad en muchas regiones del mundo. El aumento de las temperaturas está afectando a la duración de las estaciones y, en algunos lugares, ya está superando los niveles de seguridad para los ecosistemas y los seres humanos.

Todos estos impactos, y muchos otros, se agravarán si no actuamos para detener las emisiones de gases de efecto invernadero.

Turba con exuberante vegetacion rodeada de bosque en Virginia Occidental
TURBERAS Las turberas, como este pantano de Cranesville, cubren el 3 % de la Tierra pero almacenan el doble de carbono que todos los bosques. Las turberas deben protegerse de la urbanización y la desecación. © Kent Mason


 

¿Cómo afecta el cambio climático a los animales?

Las alteraciones climáticas causan directa e indirectamente estrés a los animales de todo el mundo. Muchas especies se están acercando al límite —o ya lo han alcanzado— de dónde pueden ir para encontrar climas hospitalarios. En las regiones polares, animales como los osos polares que viven en el hielo polar luchan actualmente por sobrevivir a medida que ese hielo se derrite.

No se trata solo de cómo el cambio climático afecta directamente a un animal; se trata de cómo el calentamiento del clima afecta al ecosistema y a la cadena alimentaria a los que ese animal se ha adaptado. En EE. UU. y Canadá, los alces tienen dificultades debido al aumento de garrapatas y parásitos que sobreviven a los inviernos más cortos y menos intensos.

Otro caso es el de los salmones, que dependen de ríos fríos de caudal constante para desovar. Como el cambio climático altera la temperatura y el caudal de estos cursos de agua, algunas poblaciones de salmón están disminuyendo. Esto afecta a muchas especies que dependen del salmón, como las orcas o los osos pardos.

Tanto en los océanos como en tierra firme, los cambios de temperatura y humedad están provocando la migración de algunas especies en busca de nuevos lugares en los que vivir. Por ejemplo, en Norteamérica, las especies están desplazando sus áreas de distribución una media de unos 18 kilómetros hacia el norte y 11 metros más de altura cada década para encontrar condiciones más favorables. Los Apalaches centrales son una ruta de escape climática que puede ayudar a las especies a adaptarse a las condiciones cambiantes.

Hay algunos lugares naturales con la suficiente diversidad de altitud y geología como para convertirse, a medida que el planeta se calienta, en baluartes resilientes para las especies vegetales y animales. Estos bastiones sirven como lugares de reproducción y bancos de semillas para muchas plantas y animales que, de otro modo, no podrían encontrar un hábitat debido al cambio climático. Sin embargo, los reductos no son una opción para todas las especies, y algunas plantas y animales no pueden llegar a ellos debido al desarrollo humano de ciudades, carreteras y campos de cultivo.

¿Qué es la biodiversidad? (3:05) ¿Y si desapareciera toda la variedad del planeta? Podría ocurrir. Las extinciones están ocurriendo más rápido que nunca. Pero si nos ponemos de acuerdo para dar prioridad a la biodiversidad, podemos salvar el planeta y a nosotros mismos.


 

¿Cómo afecta a las personas el cambio climático?

El cambio climático está afectando a la gente en todas partes, provocando desde dificultades en los sistemas agrícolas hasta la disminución de la habitabilidad de las regiones. Es posible que hayas notado cómo los patrones climáticos de tu entorno están cambiando o cómo se están desarrollando tormentas más frecuentes e intensas en la primavera. Tal vez tu comunidad esté experimentando inundaciones o incendios forestales más graves.

Muchas zonas están experimentando incluso “inundaciones en días soleados”, ya que el aumento del nivel del mar hace que las calles se inunden durante las mareas altas. En Alaska, algunas comunidades costeras en su totalidad están siendo trasladadas porque el nivel del mar ha subido hasta el punto de que su ubicación original ya no es habitable.

El cambio climático también agrava la amenaza de los conflictos provocados por el hombre ligados a la escasez de recursos, como los alimentos y el agua, cuyo suministro es cada vez menos seguro a medida que cambian las estaciones de cultivo y las estaciones se vuelven menos predecibles.

Muchos de estos impactos se producen de forma desproporcionada en las comunidades de bajos ingresos, indígenas o marginadas. En todo el mundo, muchos de los países más pobres son los primeros afectados por el cambio climático y los que lo sufren en mayor grado, a pesar de que han contribuido mucho menos al aumento de las emisiones de carbono que han sido la causa primera del calentamiento.

Paseo en bicicleta por un sendero para bicicletas en el parque de la ciudad de Nueva York sobre el agua con arboles y sombra
ENFRIAR NUESTRAS CIUDADES La ciudad de Nueva York está sufriendo olas de calor y tormentas cada vez más intensas debido al cambio climático, por lo que la expansión y cuidado de su bosque urbano ayudará a enfriar el aire y amortiguar las lluvias torrenciales. © Diane Cook and Len Jenshel



 

¿Cómo afecta el cambio climático al océano?

El calentamiento de los océanos está derritiendo los hielos polares, modificando las corrientes oceánicas y las migraciones de los peces, y provocando el blanqueamiento y la muerte de los corales. Dado el importante papel que desempeñan los océanos en la regulación del clima de la Tierra al absorber las emisiones de gases de efecto invernadero, el cambio climático les está afectando directamente.

Todo este exceso de dióxido de carbono absorbido está alterando la química de nuestros océanos, haciéndolos más ácidos. De hecho, la tasa de acidificación de los océanos es la más alta de los últimos 300 millones de años. Esto afecta negativamente a muchos hábitats y animales marinos, pero supone una amenaza especial para los moluscos y crustáceos, que tienen dificultades para desarrollar sus conchas y caparazones a medida que el agua se vuelve más ácida.

Hay problemas más profundos en juego. A medida que la superficie del océano se calienta, le resulta más difícil mezclarse con el agua profunda, rica en nutrientes, lo que limita el crecimiento del fitoplancton (pequeñas plantas que sirven de base a la red alimentaria marina). Esto, a su vez, afecta a toda la cadena alimentaria.

También hay indicios de que el calentamiento de las aguas superficiales puede estar contribuyendo a ralentizar las corrientes oceánicas. En conjunto, estas corrientes actúan como una gigantesca cinta transportadora global que transporta el calor desde los trópicos hacia los polos.

Esta cinta transportadora es fundamental para llevar las aguas ricas en nutrientes hacia la superficie próxima a los polos, donde se producen gigantescas floraciones de fitoplancton que sustentan la red alimentaria (por eso el Ártico y el Antártico son conocidos por tener una abundancia tan grande de peces y mamíferos marinos).


 

¿Cómo afecta el cambio climático a la agricultura y a nuestros alimentos?

El cambio climático está alterando los patrones meteorológicos, provocando sequías e inundaciones más extremas y frecuentes que amenazan directamente las cosechas. El calentamiento del clima está contribuyendo al aumento de las poblaciones de plagas de insectos que se comen una mayor parte de las cosechas.

En el Medio Oeste de Estados Unidos, las lluvias más frecuentes e intensas han provocado inundaciones primaverales devastadoras, que retrasan —y a veces impiden— las actividades de siembra. Estos impactos hacen que los agricultores tengan más dificultades para cultivar y mantener sus medios de vida.

Sin embargo, los agricultores están preparados para desempeñar un papel importante en la lucha contra el cambio climático. Las tierras agrícolas son uno de los mayores depósitos naturales de carbono de la Tierra, y cuando los agricultores utilizan prácticas de salud del suelo como los cultivos de cobertura, la reducción del laboreo y la rotación de cultivos, pueden extraer aún más carbono de la atmósfera.

Estas prácticas también ayudan a mejorar la capacidad de retención de agua del suelo, lo cual es beneficioso ya que el agua puede ser absorbida del suelo por los cultivos en épocas de sequía, y durante las precipitaciones intensas, el suelo puede ayudar a reducir las inundaciones y la escorrentía al ralentizar la liberación de agua en los cauces.

Unos suelos más sanos también pueden mejorar el rendimiento de los cultivos, aumentar la rentabilidad de los agricultores y reducir la erosión y la escorrentía de los fertilizantes de los campos de cultivo, lo que a su vez se traduce en cursos de agua más limpios para las personas y la naturaleza.

Sistemas alimentarios regenerativos (2:53) ¿Cómo pueden los sistemas alimentarios regenerativos sanar el planeta y alimentar al mundo? Podemos producir alimentos que no sólo eviten causar daños, sino que restauren activamente la naturaleza y reviertan los daños anteriores. Así son los sistemas alimentarios regenerativos.


 

¿Contribuye la deforestación al cambio climático?

Sí, la deforestación contribuye al cambio climático de dos maneras. Los bosques son uno de nuestros principales medios de almacenamiento natural de carbono, por lo que cuando se talan, pierden su capacidad de almacenar el gas de efecto invernadero. La quema de árboles libera aún más carbono a la atmósfera.

Los bosques son una de las mejores «soluciones climáticas naturales» que tenemos en el planeta. Si conseguimos frenar o detener la deforestación y gestionar las tierras naturales con el objetivo de mantenerlas sanas, podríamos conseguir hasta un tercio de la reducción de emisiones necesaria en 2030 para evitar que la temperatura global aumente más de 2 °C (3,6 °C).

Eso equivale a que el mundo deje de quemar petróleo.

medicion del crecimiento del tronco del arbol y el almacenamiento de carbono con escala de anillo de metal y pinzas
Árboles viejos almacenan más carbono Científicos en Oaxaca, México, miden el crecimiento de un árbol. Aquí, TNC trabaja con las comunidades para mejorar las prácticas agrícolas de manera que se reduzca la deforestación y los bosques intactos puedan almacenar más carbono para luchar contra el cambio climático. © Erich Schlegel


 

¿Cuáles son las soluciones al cambio climático?

Para evitar los peores efectos del cambio climático, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que debemos reducir las emisiones de carbono hasta el punto de que el calentamiento global no supere los 1,5 °C de más. Para ello, debemos comprometernos como planeta a alcanzar unas emisiones netas de carbono nulas en 2050.

No es una tarea fácil y requerirá una serie de soluciones aplicadas en conjunto para alcanzar el objetivo. Tendremos que abandonar los combustibles fósiles que emiten carbono en todos los sectores de nuestra economía, aumentar el uso de fuentes de energía limpias como la eólica y la solar, aprovechar el poder de la naturaleza para capturar el carbono y desplegar tecnologías que capturen y almacenen el carbono. Esta transición será mucho más rápida y rentable si los gobiernos fijan un precio al carbono para toda la economía.

Nuestra investigación también muestra que una gestión adecuada de los bosques y las tierras de cultivo, también llamadas soluciones climáticas naturales, puede proporcionar hasta un tercio de las reducciones de emisiones necesarias para alcanzar el objetivo del Acuerdo Climático de París de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

Lo cierto, no obstante, es que incluso si logramos alcanzar el objetivo de emisiones netas de carbono en 2050, tendremos que hacer frente a los impactos climáticos perjudiciales, por lo que la solución al cambio climático debe incluir también medidas de adaptación a los impactos del calentamiento global.

Es especialmente importante que ayudemos a las comunidades más vulnerables a adaptarse a los efectos del cambio climático. Por ejemplo, los habitantes de las islas del Pacífico y las comunidades desfavorecidas que viven en las zonas bajas de Houston, Miami o Yakarta son los menos responsables de las emisiones que provocan el cambio climático, pero los que más probablemente sufrirán sus consecuencias.

¿Qué son soluciones climáticas naturales? (3:01) En este vídeo, es el futuro, y damos un vistazo atrás a cómo salvamos el mundo con la naturaleza. En la década de 2020, supimos que la naturaleza podía extraer 11 000 millones de toneladas métricas de carbono de la atmósfera. Esto suponía un tercio de la reducción de emisiones que necesitábamos.


 

¿Qué hace TNC ante el cambio climático?

The Nature Conservancy está comprometida con la lucha contra el cambio climático, tanto para limitar los peores efectos del mismo como para ayudar a las personas y lugares vulnerables a hacer frente a sus efectos ya tangibles, como las condiciones meteorológicas cada vez más extremas.

Para ello, trabajamos en lo siguiente:

  • mejorar la capacidad de la naturaleza para extraer y almacenar carbono en los bosques, las tierras de cultivo y los humedales, acelerando el despliegue de soluciones climáticas naturales;
  • impulsar la acción en favor de un futuro energético limpio y de nuevas tecnologías con bajas emisiones de carbono;
  • aumentar la resiliencia con defensas naturales como arrecifes, manglares y humedales restaurados que reducen el impacto de las tormentas e inundaciones;
  • restaurar y reforzar la resiliencia de ecosistemas vulnerables como los arrecifes de coral;
  • ayudar a países de todo el mundo a aplicar y mejorar sus compromisos con el Acuerdo Climático de París de 2015. Estamos ayudando a generar confianza entre los países y a reducir la percepción de que la acción climática de algunas naciones concede una ventaja económica a otras.
cientifica una trozos de coral bebe a la tuberia de PVC para cultivar arrecifes de coral bajo el agua
REGENERACIÓN DE CORAL EN UN VIVERO En 6-12 meses, estos pequeños trozos de coral cuerno de ciervo crecerán lo suficiente como para ser replantados en un arrecife de coral. Los científicos de TNC esperan conseguir un coral sano que pueda resistir las condiciones cambiantes provocadas por el cambio climático. © Jennifer Adler


 

¿Qué puedo hacer para detener el cambio climático?

Tú puedes ser parte de la solución al cambio climático. En primer lugar, calcula tu huella de carbono y toma las medidas que puedas para reducirla. Te sorprenderá saber cuáles son tus actividades que más gases de efecto invernadero emiten.

Es realmente importante que usemos nuestras voces para reclamar la acción climática. Dile a tus políticos que te preocupa el cambio climático y que quieres que promulguen leyes y políticas que aborden las emisiones de gases de efecto invernadero y el impacto climático.

Una de las cosas más sencillas —y más importantes— que todo el mundo puede hacer es hablar del cambio climático con la familia y los amigos. Sabemos que estas conversaciones pueden dar lugar a discusiones y enfrentamientos. Hay que empezar por acercarse a la gente allí donde se encuentra. TNC dispone de recursos para ayudarte a romper el silencio climático y allanar el camino a la acción contra el calentamiento global.


 

¿Cuánta energía renovable necesitamos para detener el cambio climático?

Tenemos que multiplicar por lo menos por nueve las energías renovables con respecto a la situación actual para cumplir los objetivos del Acuerdo de París de 2015 y evitar los peores efectos del cambio climático. Cada vatio que podamos pasar de los combustibles fósiles a las energías renovables, como la eólica o la solar, es un paso en la dirección correcta.

Los mejores datos científicos de que disponemos nos indican que, para evitar los peores efectos del calentamiento global, debemos alcanzar globalmente un nivel cero de emisiones de carbono a más tardar en 2050. Para ello, el mundo debe establecer inmediatamente vías para reducir las emisiones de carbono de todos los sectores: transporte, electricidad e industria. Esto no puede lograrse sin un cambio importante hacia las energías renovables.

Las energías limpias y la innovación tecnológica no solo ayudan a mitigar el cambio climático, sino que también crean puestos de trabajo y favorecen el crecimiento económico en comunidades de todo el mundo. Las energías renovables, como la eólica y la solar, han experimentado un notable crecimiento y enormes mejoras en sus costes a lo largo de la última década, y no hay indicios de que la tendencia vaya a disminuir.

Los precios están bajando rápidamente y las energías renovables son cada vez más competitivas con los combustibles fósiles en todo el mundo. En algunos lugares, las nuevas energías renovables ya son más baratas que seguir explotando las viejas, ineficientes y sucias centrales eléctricas alimentadas con combustibles fósiles.

filas de turbinas eolicas en una granja de Kansas crean energia eolica renovable responsable
ENERGÍA EÓLICA EN LOS LUGARES ADECUADOS El parque eólico de Spearville, en Kansas, es un ejemplo de ubicación adecuada de parques eólicos en terrenos agrícolas. Los estudios de TNC han descubierto que podemos satisfacer la demanda de energía limpia 17 veces más sin convertir un mayor número de espacios naturales. © Jim Richardson


 

¿Las energías renovables no pueden perjudicar al medio ambiente?

Es cierto que, sin una planificación consciente, las instalaciones de energía renovable podrían desplazar hasta 31 millones de hectáreas de espacios agrícolas y naturales, una extensión del tamaño de Arizona. Afortunadamente, los estudios de TNC han descubierto que podemos satisfacer la demanda de energía limpia 17 veces más sin convertir un mayor número de hábitats naturales.

La clave está en desplegar nuevas infraestructuras energéticas en la gran cantidad de zonas previamente transformadas, como terrenos agrícolas, minas y otros terrenos transformados, con un coste menor.

Se requiere una planificación cuidadosa en cada paso. Por ejemplo, gran parte del potencial eólico de Estados Unidos se encuentra en las Grandes Llanuras, una región con el mejor hábitat de praderas que queda en el continente. TNC ha trazado un mapa de los lugares adecuados para ubicar los aerogeneradores en esta región con el fin de impulsar la producción de energía renovable de forma responsable.


 

¿Cuánto tiempo tenemos para detener el cambio climático?

La verdad es que no existe un plazo fijo para la acción climática frente a la inacción. Algunos estudios y artículos sugieren que, a menos que avancemos significativamente hacia la descarbonización (reducir el carbono de la atmósfera y sustituir los combustibles fósiles en nuestras economías) para 2030, podríamos enfrentarnos a impactos climáticos catastróficos que abrumarían a nuestras comunidades y supondrían una amenaza existencial para ciertos ecosistemas.

No hay una línea de demarcación definitiva contra la que podamos protegernos, se trata más bien de minimizar los efectos del cambio climático.

Cada día que pasa, estamos liberando carbono a la atmósfera y aumentando el riesgo para el planeta. La mayoría de los científicos están de acuerdo en que tenemos que empezar a reducir las emisiones de carbono AHORA MISMO para garantizar a nuestro planeta y a nuestra población un futuro lo menos afectado posible.


 

¿Qué pasa si no hacemos nada para frenar el cambio climático?

Si no tomamos más medidas para detener los impactos climáticos que ya estamos experimentando, es probable que el planeta vea aumentar la temperatura global entre 2 y 4 °C para finales de siglo. Este tipo de calentamiento podría provocar un derretimiento catastrófico de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, causando un aumento del nivel del mar que inundaría la mayoría de las principales ciudades costeras del mundo.

La fauna y flora que amamos y su hábitat se verán destruidos, lo que provocará una extinción masiva de especies. Las supertormentas, las sequías y las olas de calor serán cada vez más frecuentes y más extremas, lo que provocará grandes crisis sanitarias y enfermedades.

La producción agrícola caería en picado, lo que probablemente provocaría una escasez de alimentos y una hambruna a nivel mundial. Los suministros de agua desaparecerían en todo el mundo, haciendo casi inhabitables algunas regiones.

las inundaciones devastan el vecindario de Nueva Orleans con agua de inundacion llegando a los techos
CIUDADES COSTERAS INUNDADAS Zonas gravemente inundadas en Nueva Orleans tras el huracán Katrina. El cambio climático ya está provocando tormentas más fuertes y la subida del nivel del mar. Si no hacemos nada para reducir el calentamiento más grave, muchas ciudades costeras serán inhabitables. © Lieut. Commander Mark Moran, NOAA Corps, NMAO/AOC


 

¿Es inútil intentar frenar el cambio climático?

La buena noticia es que el cambio climático no es un problema imposible de resolver. Sabemos qué lo causa y qué hacer para detenerlo. Hará falta valor, ambición y concreción para ir más allá de los anuncios altisonantes.

Alcanzar un nivel cero de emisiones de carbono en 2050 es un objetivo ambicioso, que va a requerir un esfuerzo considerable en todos los sectores de la economía. No tenemos mucho tiempo, pero si estamos preparados para actuar ya, y actuar juntos, podemos reducir sustancialmente el ritmo del calentamiento global, y evitar que se produzcan las peores consecuencias del cambio climático.

Lo más alentador es que la economía con bajas emisiones de carbono que necesitamos crear también nos proporcionará un aire más limpio, mejores opciones energéticas, nuevos puestos de trabajo e incluso puede suponer un ahorro monetario. Asimismo, muchas de las soluciones naturales que necesitamos para adaptarnos incluso a los impactos actuales del cambio climático suponen un beneficio para todo el mundo: aire y agua más limpios, más oportunidades de ocio natural y puestos de trabajo.