Historias en Latinoamérica

Ciencia y música para proteger el Arrecife Mesoamericano en Belice

La bióloga Nicole Craig explica cómo la investigación científica y la creación musical están construyendo un futuro de esperanza para el arrecife.

Por: Matthew L. Miller, Director de Comunicaciones Científicas

Un tiburón ballena con sus características manchas blancas nada bajo la superficie del océano, mientras un buceador lo sigue por encima en aguas azules cristalinas, creando una escena serena.
Tiburón ballena en Gladden Spit, a lo largo de la Barrera de Coral de Belice, que forma parte del Arrecife Mesoamericano. © Tony Rath/Concurso de Fotografía de TNC 2011

La imagen de una gaviota sobrevolando la costa y lanzándose hacia el agua ―una escena que puede parecer común en cualquier playa― fue lo que captó la atención de Nicole Craig, y lo que cambiaría el rumbo de su vida.

Recuerda que de niña se quedaba contemplando el mar mientras las gaviotas sobrevolaban. “Tengo un recuerdo muy claro de una gaviota comiéndose un pez”, dice. “Me intrigaba ese momento. Quería saber cómo sería ser un pez. Nunca deje de pensar en eso. Fue el inicio de un espiral de curiosidad”.

Un banco submarino de coloridos peces de arrecife, entre los que se incluyen sargentos rayados y grandes peces plateados, nadando sobre un arrecife de coral iluminado por el sol.
Cardúmenes de peces se congregan en el Lighthouse Reef, a lo largo del Arrecife Mesoamericano en Belice. © Jennifer Adler

Su pasión por los arrecifes de coral y los ecosistemas marinos de Belice la llevó a convertirse en bióloga marina y cantautora. Hoy, Craig se desempeña como especialista en resiliencia de arrecifes para The Nature Conservancy (TNC) en Belice, donde trabaja en el desarrollo de soluciones y contribuye con ciencia para garantizar el futuro de estos ecosistemas.

Cuando conversé con Craig, acababa de regresar de su licencia de maternidad, y reflexionaba sobre el Belice que quiere que conozca su hijo recién nacido.

“No quiero tener que contarle a mi hijo cómo solía ser el arrecife”, dice. “Quiero llevarlo allí y mostrarle lo asombroso que es. Quiero que él sepa que la vida en el arrecife todavía es libre y bella”.

Me comparte que la ciencia desarrollada por TNC y las alianzas innovadoras están trabajando para hacer ese futuro posible.

Desafíos y esperanza para el Arrecife Mesoamericano

Belice forma parte del Arrecife Mesoamericano (enlace en inglés), la segunda barrera de coral más grande del mundo. Más de 1.400 especies dependen de este ecosistema, sumado a las comunidades locales para quienes genera protección costera, recursos pesqueros y mayor resiliencia frente al cambio climático. Buzos y aficionados de las profundidades marinas también visitan el arrecife para nadar con peces ballesta, meros, tiburones y una extraordinaria diversidad de especies, impulsando la economía local.

Sin embargo, según lo explica Craig, el arrecife enfrenta amenazas significativas. El cambio climático provoca el blanqueamiento de los corales y la propagación de enfermedades coralinas. A ello se suman la urbanización costera y la contaminación, que aumentan la presión sobre estos ecosistemas marinos.

Un buceador con máscara y traje de neopreno guía una cesta azul a través de aguas cristalinas de color verde, rodeado de burbujas y reflejos de la luz del sol.
Nicole Craig trabajando bajo el agua en el Arrecife Mesoamericano, en Belice. © Cortesía Nicole Craig

Craig destaca que en Belice están comprometidos con la conservación y restauración de los arrecifes. El país ha destinado 30% de sus espacios marinos a la protección, incluyendo áreas prioritarias para la biodiversidad marina y costera, como los arrecifes de coral. “Podemos demostrarle al mundo que nos importa el medio ambiente”, señala. “Aquí las personas entienden la conexión entre el arrecife, sus medios de vida y su propia vida”.

TNC ha centrado su trabajo en generar conocimiento científico que permita comprender mejor los desafíos que enfrentan los arrecifes, y desarrollar soluciones prácticas para su conservación. Una de estas iniciativas es el proyecto Super Reefs, cuyo objetivo es identificar corales con una mayor capacidad de adaptación a aguas más cálidas. Mediante modelos, los investigadores identifican áreas con altas probabilidades de albergar estos corales resilientes. Posteriormente, se recolectan muestras y se someten a análisis de laboratorio para evaluar su capacidad de sobrevivir en un océano con temperaturas cada vez más elevadas, un proceso que Craig describe como una especie de “prueba de resistencia al estrés”. Los corales que demuestran una mayor tolerancia son cultivados para su uso en proyectos de restauración de áreas afectadas por el blanqueamiento.

“Estamos encontrando los corales que pueden sobrevivir”, explica. “Me gusta pensar que investigamos los arrecifes en busca de esperanza”.

TNC trabaja en colaboración con entidades gubernamentales y socios científicos para apoyar el mapeo de hábitats marinos, contribuyendo a su incorporación en iniciativas como el plan de ordenamiento marino de Belice, conocido localmente como Plan Sostenible del Océano de Belice (BSOP, por sus siglas en inglés). La organización también utiliza datos y monitoreo en campo para identificar en qué lugares se debe restaurar, generar medidas de protección e invertir recursos, con énfasis en los servicios que estos hábitats ofrecen.

Todo está conectado en la naturaleza

En todo lo que hace Nicole Craig el principio fundamental es la conexión. Para ella, es imposible proteger los arrecifes de coral sin considerar a las comunidades que dependen de ellos. Del mismo modo, los arrecifes solo pueden prosperar dentro de un ecosistema marino saludable e interconectado.

Aunque las praderas marinas y los bosques de manglar de Belice suelen pasar desapercibidos para quienes observan el océano desde lejos, su importancia es enorme. En el Arrecife Mesoamericano, TNC cuenta con el apoyo de Tiffany & Co., que con su iniciativa Love For Our Oceans contribuye a la protección y restauración de hábitats marinos críticos.

Al apoyar los esfuerzos que conservan las praderas marinas ―guarderías vitales para peces, caracoles y caballitos de mar― Tiffany & Co.  está ayudando a garantizar un océano más resiliente, donde los arrecifes, las especies marinas y las comunidades costeras puedan prosperar juntas.

“Cuando hablamos de conservación es necesario proteger todos los hábitats”, explica Craig. Los manglares, por ejemplo, también proporcionan alimento para muchas especies del arrecife, mientras protegen las costas de las tormentas que cada vez son más intensas.

“No tendría sentido proteger los arrecifes si al mismo tiempo destruimos los manglares”, afirma Craig. “Todo está conectado”.

Contando la historia para el servicio de la conservación

Craig señala que una conservación efectiva requiere de múltiples componentes: investigación científica, alianzas estratégicas, financiamiento y acciones concretas de restauración en terreno. Y está convencida de que el amor también es indispensable.

“He sentido un profundo amor por el mar desde que era niña”, cuenta. “Encuentro un gran propósito en lo que hago y quiero compartirlo con otras personas, ya sea a través de la ciencia o utilizando mi voz”.

Su vínculo con la música comenzó tan temprano como su amor por el océano. A los seis años cantaba en el coro de su iglesia, y desde los 18 ha desarrollado una carrera profesional en la industria musical. Su voz ha sido parte de reconocidos jingles publicitarios y temas televisivos en Belice. En 2024 lanzó su primer álbum como solista, How I Got Here, el cual fue reseñado por la crítica como “uno de los álbumes más emotivos y cohesivo que hayan nacido en Belice”.

Craig le canta al amor y a las pérdidas… en su vida y en el medio ambiente. “Utilizo el canto y la composición para contar esta historia”, explica. “Me alegra poder poner mis talentos al servicio de la conservación”.

How I got Here (3:21) La bióloga marina Nicole Craig habla sobre su primer álbum como solista.

Como parte de esa conectividad, Craig direcciona su trabajo científico y su música hacia un mismo objetivo: un ecosistema marino saludable que proteja tanto a las personas como a la naturaleza.

“Cuando estoy bajo el agua haciendo mi trabajo, es muy conmovedor”, comenta. “Tienes mucho tiempo para pensar. Te das cuenta de que en el arrecife suceden muchas cosas que son independientes de nuestro mundo. Me doy cuenta de que soy un ser vivo entre todos esos seres vivos”.

“Eso te da un sentido de conciencia sobre nuestra responsabilidad”, continúa Craig. “Estoy orgullosa de formar parte de una organización que toma esa responsabilidad en serio, y trabaja para proteger lo que es tan valioso para todos nosotros en Belice”.

La iniciativa Super Reefs, desarrollada conjuntamente por TNC, la Universidad de Stanford y la Institución Oceanográfica Woods Hole, se enfoca en identificar, estudiar y proteger arrecifes de coral que han demostrado capacidad para resistir el aumento de la temperatura de los océanos.

Actualmente, el programa trabaja en Belice, Hawái y la República de las Islas Marshall. Como parte de una estrategia más amplia para fortalecer arrecifes resilientes al clima trabaja en República Dominicana, Bahamas, Palau e Indonesia. Super Reefs busca proteger los ecosistemas coralinos y a las comunidades que dependen de ellos, frente a un océano que continúa calentándose rápidamente. Conoce más aquí.