Perspectivas

Proteger el agua dulce es una necesidad vital para nuestra supervivencia

Ahora es el momento de unirnos y proteger nuestros ecosistemas de agua dulce.

Waterfall cascading through a lush forest in Croatia.
Life-Giving Fresh Water The waterfalls of Plitvice Lakes National Park in Croatia. Freshwater ecosystems around the world are at risk. © Ken Geiger/The Nature Conservancy

A medida que la doble amenaza del cambio climático y la pérdida de la biodiversidad llega a un punto crítico en esta década, el destino de nuestra agua dulce está en juego.

Cada vez son más frecuentes los fenómenos meteorológicos extremos, que provocan lluvias torrenciales e inundaciones en algunas regiones, y calor y sequía generalizados en otras, con efectos desastrosos tanto para el ser humano como para la naturaleza. Al mismo tiempo, hemos perdido casi un tercio de los ecosistemas de agua dulce del mundo, y las poblaciones de agua dulce a las que se les ha hecho seguimiento han disminuido un 83 % en promedio desde 1970. Esta es una tasa significativamente superior a la de las poblaciones terrestres y marinas durante el mismo período.

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Los ecosistemas de agua dulce suministran el agua de la que depende toda la vida. Protegerlos mejor es urgente. Tenemos que establecer parámetros claros para proteger los ríos, los lagos y los humedales para las personas y el planeta, y para mantener los elementos esenciales para la vida y la salud que se encuentran en los sistemas de agua dulce. A fin de cambiar el rumbo vertiginoso de pérdida y declive, debemos buscar soluciones robustas y duraderas, junto con enfoques que aborden la inestabilidad social, económica y política. Ese es el camino que tenemos por delante.

Tenemos años, no décadas, para lograrlo.  

Aerial view of five people carrying water on their shoulders across a desert landscape.
EL AGUA ES VIDA Debido a la forma en que el agua nos conecta a todos, debemos tener en cuenta la participación equitativa en la toma de decisiones y el acceso a los beneficios cuando invertimos en su protección. © Myo Min Kywe/TNC Photo Contest 2021
A hummingbird in flight captures a falling water droplet.
AGUA PARA LA VIDA SILVESTRE Un colibrí bebe gotas de agua en una granja de California, EE. UU. Los ecosistemas de agua dulce suministran el agua de la que depende toda la vida. © ZhuoWen Chen/TNC Photo Contest 2021

Conservar el agua dulce para la vida en la Tierra

Es hora de adoptar un nuevo enfoque para la conservación del agua dulce.

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El agua nos conecta a todos

Mi interés por el agua dulce comenzó cuando era pequeña. Crecí en el norte de California en la década de 1970, durante una crisis generalizada del agua. Teníamos que racionar cuidadosamente el consumo de agua y vigilar el medidor.

Me obsesioné con la historia de nuestra agua. Resulta que parte de lo que bebíamos en San Francisco y Berkeley era agua de deshielo del lejano valle de Yosemite y agua de lluvia filtrada por la cuenca del Mokelumne, en las estribaciones de Sierra.  

Unos años más tarde, cuando trabajaba como guía fluvial y llevaba a los turistas por los caminos de su curiosidad por el agua, añadí una nueva dimensión a mi forma de entender el largo viaje del agua hasta que llega a nuestros grifos. El agua no llega directamente a nosotros y no es solo para nosotros.

Forma remolinos en remansos, alimenta las raíces de grandes árboles, acuna a las crías de truchas y caballitos del diablo, y se filtra a través de los sistemas naturales de filtración que constituyen los humedales. Sin embargo, dado que estos mismos sistemas también pueden considerarse meras estructuras a través de las cuales el agua fluye hacia las necesidades humanas, muchas veces pasamos por alto su conexión superlativa con la vida tal y como la conocemos.

La urgencia de proteger el agua dulce

  • Icon of a great blue heron in a marsh.

    1/3

    El mundo ha perdido casi un tercio de sus ecosistemas de agua dulce desde 1970.

  • Icon of a fish blowing bubbles in water.

    83%

    Las poblaciones de agua dulce a las que se les ha hecho seguimiento han disminuido un promedio del 83 % desde 1970.

  • Icon of a river flowing through trees.

    1M

    El objetivo de TNC es conservar 1 millón de kilómetros de los ríos del mundo para 2030.

  • Icon of cattails in a marsh.

    30M

    TNC también aspira a conservar 30 millones de hectáreas de lagos y humedales para 2030.

Hemos cortado nuestros ríos con represas, rellenado humedales y pavimentado lugares donde el agua podía frenarse y asentarse. Hemos modificado y reorganizado el flujo de los ríos, agregado productos químicos tóxicos que ahogan la vida, cortado las conexiones entre los flujos superficiales y las aguas subterráneas, y exigido que el agua que fluye a través de estos sistemas nos sirva de alimento, energía y servicio público según nuestro cronograma. Esto ha tenido enormes repercusiones en las especies y en los ecosistemas acuáticos.

El agua también determina la diversidad y la distribución de la biosfera terrestre, y debemos ser más conscientes de ello si queremos restablecer la conexión entre las personas, el agua y el planeta.

Debemos trabajar juntos para proteger el agua dulce

Con el fin de alcanzar nuestras aspiraciones, implementamos estrategias y trabajamos juntos —ya sea que seamos ecologistas de agua dulce, expertos en política o legislación, economistas, hidrólogos o profesionales de las finanzas—. Ya sea que representemos a gobiernos, organizaciones sin fines de lucro, empresas u organizaciones locales. Ya sea que tengamos poca o nula experiencia trabajando juntos, o que seamos colaboradores de larga data. El agua exige colaboración y coordinación. Siempre está en movimiento, cruzando límites jurisdiccionales y de otra índole, conectando comunidades y vinculando a las personas con la naturaleza.

Debido a la forma en que el agua nos conecta a todos, debemos tener en cuenta la participación equitativa en la toma de decisiones y el acceso a los beneficios a la hora de invertir en sistemas de agua dulce saludables. Muchas de las amplias extensiones de terreno que se necesitan para sostener y proteger los sistemas de agua dulce están bajo la conducción de pueblos indígenas y comunidades locales que tienen en su haber un historial de buena administración y son socios valiosos en nuestro camino hacia el futuro. Las poblaciones marginadas, caracterizadas por factores como los ingresos, la raza o la exclusión política, enfrentan mayores barreras para acceder al agua dulce y ejercer influencia, lo cual es necesario abordar.

Aerial view of people standing in a West Bengal river in India, casting nets for fishing.
MEDIOS DE SUBSISTENCIA Aplicamos soluciones basadas en la naturaleza para beneficiar tanto a las personas como a la naturaleza, como fondos de agua, regímenes de caudales ambientales y prácticas agrícolas y ganaderas. © Deba Prasad Roy / Concurso de Fotografía

Tenemos un nuevo sentido de lo que es posible y por dónde empezar, pero solo trabajando juntos podremos alcanzar todo nuestro potencial. 

Debemos acelerar el ritmo y la escala de la conservación del agua dulce

TNC tiene una larga historia de conservación del agua dulce que se remonta a 1955. Nuestra actual cartera de proyectos de agua dulce representa un alcance de trabajo sin paralelo: 383 proyectos en 37 países y en todas las regiones del mundo.

Trabajamos en los lugares donde abunda el agua y en los que no, donde los humedales se conectan con las aguas superficiales y subterráneas, y donde las aguas de manantial se conectan con el agua potable. Colaboramos con agricultores y ganaderos para mejorar la calidad del agua y resolver problemas de conectividad y flujo fluvial, incluida la eliminación de barreras y presas. Implementamos soluciones basadas en la naturaleza para beneficiar tanto a las personas como a la naturaleza —por ejemplo, fondos para el agua, regímenes de flujos ambientales, y prácticas agrícolas y ganaderas— e implementamos soluciones políticas y financieras, así como compromisos de socios que ayudan a que nuestros esfuerzos de protección del agua dulce sean más duraderos a largo plazo.   

Las primeras estimaciones sugieren que estos proyectos nos permitirán avanzar dos tercios del camino hacia los ambiciosos  objetivos de TNC para 2030 en materia de agua dulce: 1 millón de kilómetros de ríos y 30 millones de hectáreas de lagos y humedales conservados. Ninguna otra organización conservacionista mundial se ha comprometido a alcanzar objetivos tan ambiciosos. Aun así, la salud de las generaciones futuras exige que hagamos más.

A fin de acelerar el ritmo y la escala de nuestros esfuerzos de conservación del agua dulce, tenemos que buscar con valentía no solo soluciones que protejan y restablezcan la conectividad dentro de los sistemas, sino también aquellas que promuevan la resiliencia, mejoren la gobernanza, introduzcan innovaciones financieras y permitan enfoques inclusivos que no dejen a nadie atrás. También debemos hacer uso de multiplicadores de fuerza, como nuestra capacidad combinada para influir en la política, los comportamientos de las empresas y los clientes, y la voluntad pública.

El estado del clima de nuestro planeta, sus sistemas naturales y el bienestar humano están inextricablemente vinculados. Nuestra respuesta debe ser igual de interconectada y catalizadora. Desde el planteo de iniciativas locales y regionales hasta la presión para concretar los marcos de acción internacionales en materia de biodiversidad y cambio climático, la carrera ya comenzó.  

Solo trabajando juntos, hombro con hombro, lograremos el éxito.