Pequeño pez naranja rodeado de los tentáculos azules de una anemona color rojo.
ENCONTRANDO REFUGIO. Un pez anémona encuentra refugio en los tentáculos de una anémona de arrecife cerrada. © Michael Gallagher

Concurso de Fotografía

Fotos increíbles del océano que muestran lo que nos ayudas a proteger.

Algunas de nuestras fotografías favoritas que nos recuerdan lo importante que es el océano y por qué debemos hacer más por protegerlo.

El majestuoso mundo submarino ha cautivado las mentes de muchos durante siglos. El océano es uno de los lugares más interesantes y codiciados para explorar, ya sea por la fauna y flora únicas que alberga bajo sus olas o por la inmensidad del mar abierto. 

Además de proporcionarnos belleza, el océano funciona como el corazón de nuestro planeta: bombeando oxígeno, nutrientes, agua y regulando las condiciones meteorológicas alrededor de todo el planeta. 

El océano es también uno de nuestros mayores aliados en la lucha contra el cambio climático, ya que absorbe la mayor parte del exceso de calor y el dióxido de carbono de nuestra atmósfera, pero está pagando un precio muy alto por ello.

El calentamiento, la acidificación, la sobrepesca y la contaminación amenazan cada vez más la capacidad del océano para apoyar la vida en nuestro planeta. Por eso, The Nature Conservancy está trabajando para proteger el 10 % de la superficie oceánica mundial de aquí a 2030.

Esta impresionante colección fotográfica ofrece una visión de las maravillas que alberga bajo sus olas y los tesoros que con tu apoyo nos ayudas a proteger.

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Donde la tierra se encuentra con el mar

En las orillas del océano, los humedales costeros, como los manglares, las marismas saladas y las praderas marinas, desempeñan un papel crucial en la protección de nuestras costas. Estos ecosistemas actúan como barreras naturales y ayudan a proteger a las comunidades de las tormentas, la subida del nivel del mar y la erosión. Además, a medida que crecen absorben carbono y lo transfieren a sus hojas, tallos y lo almacenan en los suelos que retienen sus raíces. 

Para proteger la costa y los muchos beneficios que proporciona a la naturaleza y a las personas, necesitamos de la conservación y de políticas innovadoras guiadas por la ciencia. En Norteamérica, TNC ha incorporado estrategias como la reconstrucción de arrecifes costeros y otras estructuras naturales para ayudar a protegernos contra las tormentas y la subida del nivel del mar.

Encuentros cercanos 

Los arrecifes cubren menos del 1 % de la superficie mundial, sin embargo, albergan el 25 % de toda la vida marina. En estos ecosistemas hay miles de especies únicas que apenas hemos empezado a descubrir y a comprender las relaciones que mantienen entre sí.

Con el aumento incesante de las amenazas del cambio climático, estamos estudiando los super arrecifes para averiguar por qué algunos son más resistentes y más resilientes ante las olas de calor. Los investigadores están identificando dónde se encuentran estos super arrecifes y cuáles son los que mejor propagan los corales bebes hacia otros arrecifes. Estos esfuerzos son vitales para proteger los arrecifes del mundo antes de que se pierdan.

En Movimiento

El cambio climático afecta la migración de muchas especies que navegan miles de kilómetros bajo el mar. En México, hemos ayudado a garantizar la conservación de más de 14 millones de hectáreas en zonas marinas que protegen las rutas migratorias de docenas de especies de tiburones, rayas, atunes, tortugas marinas y delfines, así como zonas de reproducción vitales para las ballenas jorobadas y más de 400 especies de peces. TNC y sus socios están apoyando la migración de especies amenazadas como la tortuga carey utilizando tecnología de vanguardia (enlace en inglés) para determinar áreas prioritarias para su conservación.  

La comunidad submarina

Por primera vez, los países y territorios del Caribe tienen una imagen clara de los hábitats que se encuentran bajo las olas. TNC ha creado mapas detallados de los arrecifes de coral y otros ecosistemas esenciales de la cuenca del Caribe.

Se trata de un avance importante en la conservación, ya que estos mapas de alta resolución mejoran significativamente nuestro conocimiento del océano para ayudarnos a proteger mejor los arrecifes de coral y otros oasis de vida marina de los que dependen especies amenazadas.

 En las últimas décadas se han perdido el 60 % de los arrecifes de coral del mundo. Estos mapas pueden transformar el modo en que se protegen y gestionan los recursos de las naciones insulares ya que ahora es posible visualizar donde se encuentran los arrecifes más amenazados y así priorizar su conservación. 

Juntos encontramos el camino

El océano, vasto e interconectado, es la vida misma que sustenta a las comunidades costeras y nutre nuestro mundo

Casi la mitad de la población del planeta depende del pescado como fuente de proteínas, pero la pesca ejerce una gran presión sobre el océano, llevando a cerca del 85 % de las poblaciones de peces explotadas comercialmente al borde del colapso. Estamos extrayendo más de lo que el océano es capaz de reponer. 

Para restaurar la salud del océano, debemos aliviar la presión sobre los mismos protegiendo sus hábitats, restableciendo poblaciones saludables de peces y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Además de las prácticas pesqueras sostenibles, podemos cultivar mariscos y algas de manera que apoyen la salud del océano.

((Foto del atardecer))
PUESTA DE SOL Un hermoso atardecer en la costa de Oregon. © Sarah Alvarez/TNC Photo Contest 2019

Todo el océano está conectado y también lo deben estar nuestros esfuerzos por protegerlo. Lograr un cambio real requiere tanto un enfoque que abarque el océano en su totalidad como un esfuerzo localizado. La conservación marina duradera, ya sea protección, restauración o mejor manejo, implica trabajar junto a las comunidades locales en cada paso del camino.

TNC apoya el objetivo mundial de proteger el 30 % de los océanos esta década. Para 2030, TNC tiene como meta conservar 4.000 millones de hectáreas de océano (más del 10% de la superficie oceánica mundial), al tiempo que trabaja con las comunidades en soluciones que ayuden a proteger a 100 millones de personas en grave riesgo de emergencias relacionadas con el clima.

Todos tenemos un rol que desempeñar para salvar el corazón de nuestro planeta. El futuro del océano es nuestro futuro.