Un árbol iluminado por el sol con la luz del sol filtrándose a través de sus hojas, creando una atmósfera cálida y acogedora.
Quebracho colorado en el Gran Chaco. Forma parte de los bosques nativos que sostienen la biodiversidad de la región. © TNC
Historias en Argentina

Soluciones Naturales al Clima en el Gran Chaco:

Cómo mitigar emisiones y transformar la producción con financiamiento climático

Un nuevo análisis en el Gran Chaco Argentino identifica 20 acciones de Soluciones Naturales al Clima (NCS) para reducir emisiones, aumentar el secuestro de carbono y mejorar la resiliencia de los sistemas productivos. Adelantamos unas de las claves: Combinar prácticas costo-efectivas (como la eficiencia ganadera y los sistemas silvopastoriles) con mecanismos de financiamiento que impulsen y hagan posible la transición.

¿Por qué el Gran Chaco es un bioma clave ante el cambio climático?

El Gran Chaco es una de las áreas boscosas más extensas del continente americano. En Argentina ocupa alrededor del 60% de su superficie total, abarcando 11 provincias y más de 60 millones de hectáreas. Es un territorio productivo, con más de 10 millones de cabezas de ganado bovino y 7 millones de hectáreas agrícolas que conviven con montes naturales y pastizales (representan más del 60% de la superficie dentro de las explotaciones agropecuarias).

A pesar de los avances en la reducción de la deforestación, la pérdida y degradación de los bosques sigue siendo un desafío. Por eso, la adopción de prácticas de manejo sostenible que eviten la conversión del uso de suelo y reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), resulta decisiva para conducir el desarrollo hacia un modelo bajo en carbono y resiliente.

¿Qué son las NCS y por qué importan?

Las Soluciones Naturales al Clima (NCS, por sus siglas en inglés) son prácticas productivas que utilizan a la misma naturaleza -bosques, suelos, pastizales- para evitar emisiones y capturar carbono. Y, en paralelo, mejoran la productividad, las condiciones para la biodiversidad, el agua y la resiliencia de los paisajes. Son soluciones que alinean la viabilidad económica de los productores con la acción climática y la conservación.

El estudio Implementación de Soluciones Naturales al Clima en el Gran Chaco Argentino (equipo interdisciplinario ESTRATECO para TNC Argentina) analizó 20 prácticas NCS prioritarias para soja y ganadería bovina, evaluando su potencial de mitigación y su costo por tonelada de CO₂ equivalente (CO₂) evitada o secuestrada.

¿Los hallazgos?: Alto potencial y costo-efectividad

Mayor potencial de mitigación

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    Reducir la deforestación

    Es la medida con mayor impacto inmediato para disminuir emisiones, al evitar la liberación de carbono almacenado en los bosques y preservar servicios ecosistémicos esenciales.

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    Mejorar la eficiencia ganadera

    Optimizar la carga animal, el manejo del pastoreo, la nutrición y la sanidad reduce la intensidad de emisiones (menos GEI por kilogramo producido) y mejora márgenes productivos.

Mayor costo-efectividad: costo por tonelada de CO₂

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    Sistemas silvopastoriles

    Integran árboles, pasturas y ganado en un mismo sistema, aumentando el secuestro de carbono en biomasa y suelos, mejorando la productividad y la resiliencia frente a eventos climáticos.

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    Eficiencia ganadera

    Además de su potencial de mitigación, suele ser una de las alternativas más competitivas en costo por tCO₂, con beneficios productivos asociados.

En el Gran Chaco, las NCS que combinan evitar emisiones (deforestación) con mejorar la intensidad de GEI (eficiencia ganadera) y secuestro de carbono (silvopastoriles) construyen una curva de abatimiento con opciones de alto impacto y buena relación costo-beneficio.

Del diagnóstico a la implementación: La “palanca” del financiamiento climático

El estudio remarca una realidad que vemos en el territorio; incluso cuando una práctica NCS es costo-efectiva, puede requerir inversiones iniciales o implicar costos de oportunidad por abandonar prácticas previas.

Por eso, la transición necesita mecanismos e incentivos de financiamiento climático que cumplan dos condiciones:

  1. Facilitar la inversión para implementar la nueva práctica (capex, reconversión, asistencia técnica).

  2. Compensar el costo de oportunidad por cambiar la práctica preexistente (ingresos/pérdidas transitorias).

Ante ello, algunos instrumentos habilitantes recomendados pueden ser:

  • Esquemas de reconocimiento de desempeño (pagos por resultados, certificaciones, primas diferenciales).

  • Líneas de financiamiento verde a través de la banca privada (tasas bonificadas, períodos de gracia, garantías parciales).

  • Bonos verdes / financiamiento basado en resultados para proyectos con métricas verificables de carbono y co-beneficios.

Una manada de ganado de color marron claro y oscuro.
Sistema silvopastoril en el Gran Chaco. © TNC

La efectividad de los incentivos aumenta cuando son simples de gestionar, pertinentes a cada práctica, adaptados al perfil de productor y complementados con capacitación y extensión.

Ahora, ¿cómo se traducen en el campo algunos ejemplos prácticos de NCS?

  • Reducción de deforestación y degradación: Fortalecer el ordenamiento territorial, monitoreo, trazabilidad y cumplimiento normativo; acuerdos sectoriales de cero conversión; incentivos por conservación productiva.

  • Eficiencia ganadera: Manejo del pastoreo (rotacional/regenerativo), suplementación estratégica, mejora genética, sanidad; indicadores de intensidad de GEI por kilo vivo/canal.

  • Manejo sostenible de suelos en agricultura: Siembra directa avanzada, rotaciones con cultivos de cobertura, manejo de residuos, reducción de laboreo; aumento de carbono en suelo.

  • Restauración y enriquecimiento de bosques: Reforestación con especies nativas, manejo de regeneración, control de disturbios; co-beneficios de biodiversidad y agua.

  • Sistemas silvopastoriles: Diseño de arreglos arbóreos con especies nativas, rotación de potreros, mejora de sombra y forraje; métricas de carbono por unidad de superficie.

  • Co-beneficios y resiliencia: además de mitigar emisiones, las NCS generan co-beneficios que fortalecen la resiliencia del paisaje productivo: Biodiversidad y conectividad ecológica; regulación hídrica y reducción de erosión; suelos más sanos, con mayor carbono y productividad; bienestar animal y estabilidad productiva ante extremos climáticos.

¿Algunas recomendaciones para escalar?

  • Priorizar medidas con alto impacto y costo-efectividad (reducir la deforestación, eficiencia ganadera, silvopastoriles).
  • Establecer métricas de MRV (monitoreo, reporte y verificación) para cuantificar carbono y co-beneficios.

  • Diseñar una combinación de incentivos simples y alineados con el ciclo productivo; combinar financiamiento con asistencia técnica y extensión agropecuaria.

  • Articular sector público-privado y cooperación internacional mediante iniciativas que canalicen recursos y reduzca barreras de adopción.

  • Trazabilidad y mercados: impulsar estándares y cadenas de valor que reconozcan el desempeño ambiental del productor (primas, acceso preferencial, etiquetas).
Una pequeña planta verde que emerge del suelo en el centro de un vasto campo abierto rodeada de hojas secas.
Renovales de quebracho blanco (Aspidosperma quebrachoblanco) en el chaco semi-árido. © TNC

El Gran Chaco ofrece una oportunidad concreta para acelerar la acción climática desde el territorio. Con acciones costo-efectivas e instrumentos de financiamiento climático adecuados, es posible reducir emisiones, capturar carbono y mejorar la resiliencia de los sistemas productivos, cuidando al mismo tiempo los bosques y la biodiversidad que sostienen la vida y la economía regional.

TNC trabaja junto a productores, empresas, bancos y gobiernos para convertir estas soluciones en resultados medibles, replicables y escalables.