Cinco formas en que la conservación mantiene la vida silvestre en movimiento
La migración animal conecta ríos, océanos y paisajes. Descubre como la conservación protege rutas clave y fortalece la resiliencia climática del planeta
Seis innovaciones científicas que ayudan a mapear los movimientos de las especies y fortalecer su conservación
Surcando cielos, atravesando tierras, cruzando ríos y océanos, los animales están en movimiento constante: viajan en busca de alimento, agua, refugio y pareja. Durante siglos, las personas han observado estas migraciones y sincronizado sus actividades—caza, cultivos, viajes y tradiciones—a esos ritmos naturales.
Al proteger las migraciones y los desplazamientos de los animales, podemos construir un planeta más sano y más resiliente.
Sin embargo, en los últimos años ha ocurrido un cambio enorme. Antes, rastrear y mapear una migración exigía estar presente y observar en forma directa. Hoy, gracias a la tecnología, podemos monitorear estos desplazamientos con un nivel increíble de detalle y a gran escala: usando satélites, radares, sensores acústicos, ADN ambiental (eDNA), etiquetas GPS, inteligencia artificial y millones de observaciones humanas agregadas. Desde monitores de actividad en peces hasta diminutos radiotransmisores en insectos, muchas de estas herramientas son simplemente fascinantes.
Pero ¿por qué necesitamos todos estos datos? ¿Cuál es el propósito de saber exactamente dónde está una manada de elefantes en un momento específico o mapear las rutas de cientos de mariposas monarca?
Para proteger a los animales, los ecosistemas y las comunidades que dependen de ellos, es fundamental comprender cómo migran y cómo las rutas migratorias están cambiando.
Aquí te presentamos seis formas innovadoras en las que científicos y los tomadores de decisiones transforman los datos de migración de especies en acciones de conservación.
Cada otoño, las mariposas monarca comienzan una de las migraciones de insectos más largas de la Tierra, recorriendo miles de kilómetros desde Estados Unidos y Canadá hasta un pequeño grupo de bosques montañosos en el centro de México. Los científicos rastrean esta migración utilizando décadas de observaciones científicas comunitarias y, recientemente, pequeñas etiquetas de radio alimentadas con energía solar.
Video: Conexión Cultural
A medida que se capturan los puntos de datos y se superponen en los mapas, surgen patrones. Los científicos pueden identificar e investigar las rutas migratorias, los hábitats críticos para la reproducción y la hibernación, y supervisar la disminución de la población. Los grupos conservacionistas y los gestores del territorio utilizan esta información para comprender dónde es más importante la restauración de los algodoncillos, qué bosques es esencial proteger y cómo el cambio climático está modificando el calendario migratorio.
→ Descubre cómo los datos sobre la migración de las mariposas monarca guían la conservación transfronteriza.
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Muchas aves migratorias viajan de noche, desplazándose por el cielo sin ser vistas por los observadores humanos. Una forma de rastrear estos viajes invisibles es la bioacústica, que consiste en desplegar unidades de grabación alimentadas con energía solar que capturan los breves cantos que emiten las aves durante su migración. Mediante el análisis de estas grabaciones, a veces con ayuda de la inteligencia artificial, los investigadores pueden identificar qué especies están pasando, cuándo se producen los picos de migración y cómo los diferentes paisajes sirven de rutas de vuelo nocturnas y zonas de descanso.
Video: Éxito en la colaboración
Cuando estos datos acústicos se representan en mapas a lo largo del tiempo, permiten a los conservacionistas a identificar los hábitats que son críticos para la migración y a comprender mejor cómo cambian las comunidades de aves con el tiempo. A mayor escala, los científicos también utilizan una herramienta llamada «BirdCast», (enlace en inglés), que se basa en datos de radares meteorológicos para detectar el movimiento de las aves en regiones enteras, lo que proporciona una visión complementaria y global de la intensidad de la migración.
En conjunto, la escucha en tierra y el escaneo de los cielos ayudan a orientar la protección del hábitat y a reducir los riesgos a los que se enfrentan las aves durante la migración nocturna.
→ Descubre cómo los científicos rastrean un río nocturno de aves
Al igual que las personas en un viaje largo, las aves migratorias necesitan lugares y momentos específicos donde descansar y alimentarse. Los puntos de descanso ideales son cada vez más difíciles de encontrar, especialmente para las aves playeras—las ultra maratonistas de la naturaleza, con algunas especies que migran miles de kilómetros. El cambio climático está erosionando el hábitat costero y la sequía está reduciendo aún más los humedales interiores ya disminuidos.
Los científicos de TNC en lugares como California identifican estos puntos clave de descanso combinando imágenes satelitales y observaciones de campo de científicos comunitarios, junto con datos de sensores de la NASA que muestran cómo se desplazan las aves por los paisajes y dónde es más probable que aterricen. Al reunir toda esta información, los científicos descubren algo sorprendente: algunos humedales son críticos solo durante unas pocas semanas al año, y algunos campos agrícolas pueden convertirse en puntos de descanso durante sequías o picos migratorios.
Como sería imposible comprar cada parcela de tierra a lo largo de las rutas migratorias, los grupos conservacionistas utilizan estos datos para decidir cuándo y dónde “alquilar” hábitat. Pagar a los agricultores para inundar temporalmente sus campos y crear hábitat de humedal justo cuando las aves playeras lo necesitan para sus paradas migratorias ofrece beneficios tanto para los agricultores como para las aves.
→ Descubre cómo los datos de migración impulsan inversiones más inteligentes en hábitats.
Los elefantes migran estacionalmente entre las zonas de alimentación, las fuentes de agua y las zonas de reproducción. Nuestro socio, Save the Elephants, ha colocado collares y rastreado a cientos de elefantes en la región de Samburu, en el norte de Kenia, desde 1998, lo que proporciona uno de los conjuntos de datos más completos sobre el movimiento de los elefantes en cualquier zona de África.
Estos datos ayudan a identificar y cartografiar los hábitats clave de los elefantes y los corredores que los conectan. La Autoridad Nacional de Gestión Ambiental de Kenia utiliza esta información para tomar decisiones más informadas sobre dónde ubicar futuros proyectos de desarrollo y evitar que las manadas atraviesen cercas, carreteras o campos agrícolas—situaciones que pueden ponerlos en riesgo.
Durante siglos, los ríos del mundo estuvieron llenos de millones de peces que nadaban río arriba desde el océano para desovar en agua dulce. En ese viaje, alimentaban a comunidades humanas y a la vida silvestre, y distribuían nutrientes esenciales a lo largo de su recorrido. Hoy, dos tercios de los ríos más largos del planeta están bloqueados por represas, alcantarillas y otras barreras, interrumpiendo las migraciones entre los ríos y el mar —y también dentro de las propias cuencas—, lo que está provocando descensos alarmantes en las poblaciones de peces.
En los últimos años, los científicos han comenzado a rastrear y mapear estas migraciones usando diversas herramientas: etiquetas acústicas y satelitales que emiten señales a redes de receptores, cámaras subacuáticas y muestreos de ADN ambiental (eDNA). Estos datos no solo muestran dónde la migración está siendo bloqueada y dónde se requiere intervención urgente, sino que también permiten evaluar si los esfuerzos de restauración están funcionando o necesitan ajustes.
Un ejemplo claro de este enfoque está en Maine. Después de importantes proyectos de restauración en la Cuenca baja de los ríos Penobscot y Kennebec, los científicos están observando el regreso de numerosas especies a sus rutas históricas, incluidos el salmón atlántico, el esturión atlántico, el esturión de hocico corto y los sábalos.
Al continuar analizando los datos de migración, los investigadores pueden identificar qué peces están avanzando con éxito a través de los pasos restaurados, dónde persisten los cuellos de botella y qué diseños requieren mejoras adicionales.
→ Descubre cómo el seguimiento de migraciones impulsa la restauración de ríos.
Las tortugas marinas laúd realizan la migración más larga de todas las tortugas marinas, desplazándose desde aguas frías del norte hasta playas tropicales donde anidan. Los investigadores siguen a estas tortugas mediante transmisores satelitales adheridos a sus caparazones, lo que permite monitorear sus movimientos a través de cuencas oceánicas enteras. Estos datos de rastreo muestran no solo por dónde viajan, sino también las condiciones oceánicas que encuentran en su recorrido.
Esta información es esencial para los esfuerzos de conservación, ya que las tortugas enfrentan numerosas amenazas a lo largo de su travesía. En las playas donde anidan las hembras, por ejemplo, las comunidades pueden apagar las luces para evitar desorientar a las crías. Los científicos también pueden identificar áreas donde se superponen las zonas de pesca comercial y las zonas de alimentación de estas tortugas.
Al combinar los datos de marcado satelital con la gestión colaborativa entre países y pesquerías, TNC y sus socios pueden proteger tanto las playas de anidación como los hábitats en mar abierto, aumentando las posibilidades de supervivencia de estos viajeros oceánicos.
→ Descubre cómo el rastreo satelital protege las tortugas laúd a través de los océanos.
Este trabajo no es solo para expertos en ciencia. Descubre cómo puedes ayudar:
Registra tus avistamientos de aves en eBird, tus observaciones de vida silvestre en iNaturalist, o únete a conteos locales de migración.
Apaga las luces exteriores durante los picos de migración, planta flores nativas que florezcan cuando los migrantes las necesitan o elimina obstáculos. Consulta alertas locales y mapas de migración para mantenerte al día sobre los momentos clave.
Contribuye con organizaciones que monitorean animales marcados a través de redes como Motus, que detectan aves, murciélagos e insectos mientras atraviesan distintos paisajes.
TNC cuenta con numerosas oportunidades de voluntariado, donde puedes poner en práctica tus habilidades científicas. (Enlace en inglés) Involúcrate
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