una colorida puesta de sol sobre un exuberante bosque tropical en Indonesia
Selva de Indonesia El sol se pone sobre una selva tropical cerca de Bali, Indonesia. © Lightscape

Perspectivas

Hacer que los mercados de carbono sirvan para una acción climática más rápida

Como parte de los planes ambiciosos de descarbonización, las compensaciones son una solución de corto plazo para cerrar la brecha de emisiones

Por Christopher Webb, Acting Director de Soluciones Climáticas Naturales, The Nature Conservancy

Conforme fue quedando claro que la fuerza destructiva de la pandemia de COVID-19 definiría la economía de 2020, muchos se preguntaban si la caída de la actividad mercantil coincidiría con una baja en las emisiones globales de carbono, pero en diciembre pasado el Reporte de la Brecha de Emisiones del PNUMA (enlace en inglés) dejó claro que, a pesar de una breve reducción en emisiones, nuestra trayectoria sigue yendo peligrosamente hacia arriba y va camino de exceder los límites del ascenso de las temperaturas globales que marcó el Acuerdo de París, a menos que cambiemos de ruta. 

En efecto, el acuerdo internacional, firmado formalmente en 2016, buscaba mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados, mientras que el PNUMA augura un aumento de más de 3 grados centígrados en este siglo, un escenario que implicaría resultados exponencialmente peores para la naturaleza y las personas. Todavía hay tiempo para mantener las temperaturas climáticas en un rango más seguro, como confirman reportes científicos, pero solamente si el mundo puede encontrar antes de 2030 la manera de usar la mitad del carbono que usaba a finales de la década de 2010. 

Para facilitar este futuro bajo en carbono se requieren compromisos ambiciosos y enfoques integrales desde ya, incluyendo, como reportó el PNUMA, soluciones basadas en la naturaleza. La naturaleza puede ofrecer algunas de las estrategias más efectivas en costos del Manual de Acción Climática , siempre que se las despliegue en conjunto con una transición hacia las energías renovables, el transporte limpio y la reforma fiscal de los subsidios a los combustibles fósiles. Entonces, ¿Cómo podrán los países fomentar una transformación tan holística?

De implementarse correctamente, los mercados de carbono podrían acelerar la acción para abordar el cambio climático y generar beneficios colaterales muy necesarios para la naturaleza y las personas

Aquí entran los mercados de carbono, quizá uno de los mecanismos más efectivos disponibles para impulsar la descarbonización de todo tipo. Puesto en términos simples, estos mercados ponen un precio al carbono para incentivar a las empresas a reducir sus emisiones de carbono en donde sea financieramente más fácil y a actuar ya para gestionar los efectos negativos que no puedan eliminar. Una herramienta usada dentro del mercado son las compensaciones u “offsets,” que permiten equilibrar las emisiones de carbono excesivas al comprar créditos de los vendedores que tienen un exceso de carbono en su presupuesto, sea porque han evitado emisiones o han realizado algunas actividades adicionales para reducir o secuestrar emisiones. 

La mitad de todas las contribuciones nacionalmente determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) en el marco del Acuerdo de París —que representan el 31 por ciento de las emisiones globales— se apoyan en la cooperación internacional a través de los mercados de carbono, pero, a pesar de su capacidad para destrabar miles de millones de dólares cada año para la acción climática, estos mercados no están alcanzando una mayor escala lo suficientemente rápido. En parte, esto es porque los mercados de carbono siguen estando un poco mal entendidos, pero hay mucho que la comunidad internacional puede hacer de cara a la Conferencia de las Partes (COP 26) global sobre el clima que ocurrirá este otoño.  

Vista aérea de un río negro con dos pequeñas lanchas serpenteantes a través de un bosque tropical
CARBONO AZUL Los ecosistemas costeros, como los manglares, las marismas y las praderas marinas, secuestran y almacenan más carbono por unidad de área que los bosques terrestres. © Barkah Wibowo
Una mano sostiene un montón de tierra ricah con un telón de fondo de bosque
CARBONO EN LOS SUELOS Una forma de incentivar los esfuerzos para acumular carbono en los suelos es a través de mecanismos de mercado que aporten ingresos por la reducción de las emisiones. © Nick Hall

Las compensaciones de carbono en contexto: lo que no son

Es clave tener en cuenta que compensar emisiones a través de los créditos de carbono no es un substituto sino un complemento de las acciones vigorosas de descarbonización que nos llevarán a tener emisiones netas equivalentes a cero lo más pronto posible. En otras palabras, son una solución de corto o mediano plazo para reducciones difíciles de lograr de camino a un futuro en el que las emisiones se vean compensadas por la captura de carbono, algo que debemos lograr para 2050 a más tardar. 

Siendo realistas, tomará tiempo impulsar avances tecnológicos, mejorar el manejo y transformar las finanzas como se requiere para lograr cambios duraderos, y las compensaciones de carbono pueden evitar que entretanto crezca la brecha de emisiones. De hecho, si se implementan correctamente los mercados de carbono pueden tanto acelerar nuestra capacidad para enfrentar el cambio climático como ofrecer beneficios adicionales para la gente y la naturaleza, especialmente en el Sur global, donde existe gran parte del potencial para la generación de créditos. 

Mientras tanto, las empresas deben ser transparentes y ambiciosas a la hora de reducir e informar sobre sus emisiones, además de compensar una gran parte de esas emisiones a través de mercados de carbono, que podrían permitir soluciones disponibles en la actualidad (como la energía renovable o las soluciones basadas en la naturaleza) y financiar la innovación que aún necesitamos. 

Voluntarios y de cumplimiento: aprovechar los mercados al máximo

Hoy por hoy hay dos tipos de mercados que pueden ayudar a acelerar la acción climática: mercados voluntarios y de cumplimiento o regulados.

El mercado voluntario de carbono ha visto un rápido crecimiento en los últimos años, en parte por el creciente coro de compromisos de emisiones netas equivalentes a cero hechos por empresas de todo el mundo. Una investigación reciente de la Fuerza de Tarea para el Crecimiento de los Mercados Voluntarios de Carbono —una iniciativa liderada por el Instituto de Finanzas Internacionales (IFI)— estimó que los mercados voluntarios podrían crecer hasta quince veces para financiar hasta una gigatonelada de reducciones adicionales de emisiones (enlace en inglés) al año antes de 2030.

PREVISIÓN DEL CRECIMIENTO DE LOS MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO PARA 2030

 

La proyección presentada asume un mercado de soluciones climáticas naturales que se mantiene a los niveles de 2020 hasta 2030. Datos sobre soluciones climáticas naturales: WEF, ‘Consultation: Net and Net Zero;’ Overall market growth: IIF, ‘Taskforce on Scaling Voluntary Carbon Markets

Sin embargo, sin demanda el mercado no existe. Si bien las empresas de todos los sectores y geografías empiezan a alinearse con las metas de sostenibilidad de París, siguen sin tener la escala suficiente y son demasiado nuevos como para que tengamos la certeza de que este boyante mercado experimente un crecimiento rápido. Dicho esto, mejorar la gobernanza asegurará la integridad de esos créditos y desmitificará el proceso de transacción, un objetivo clave de la fuerza de tarea del IFI, y ciertamente podría crear condiciones favorables para su crecimiento. 

Además del mercado voluntario de carbono están los mercados de cumplimiento o regulados. Estos mercados pueden mandar señales claras y predecibles a los participantes, porque se establecen a través de marcos legales que pueden mandatar la acción en un periodo de tiempo establecido. Además, como son establecidos por los gobiernos, podrían aportar una mayor escala que los compromisos empresariales voluntarios. 

Vista aérea de un área boscosa del Cumberland Gap en Kentucky.
Cumberland Gap El carbono forestal, a través de los mercados de compensaciones en créditos de carbono, ofrece una oportunidad para los dueños de tierras para ser compensados por hacer compromisos de largo plazo para capturar y mantener carbono en sus tierras. © Cameron Davidson

A nivel global hay dos mecanismos de mercado semejantes en el horizonte. El primero es el Esquema de Compensaciones y Reducciones de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA, por sus siglas en inglés), una herramienta desarrollada para cumplir el compromiso del sector de aviación para que su crecimiento sea neutral en carbono después de 2020. Si bien se requieren metas más ambiciosas para poner a la aviación en línea con el Acuerdo de París, es un paso importante para el sector y podría generar una demanda estimada de créditos por en torno a 1/3 de gigatonelada de carbono al año para 2030, incluyendo algunos tipos de soluciones basadas en la naturaleza. 

Se aguarda una mayor oportunidad para fin de este año, cuando los 190 Estados parte del Acuerdo de París se reúnan para las negociaciones climáticas en la COP 26. Ahí, si estas partes logran un consenso sobre el artículo 6 (enlace en inglés), los países de todo el mundo podrían intercambiar créditos de carbono los unos con los otros para acceder a reducciones de emisiones más efectivas en costos, o para vender sus excedentes en créditos de emisiones si van por encima y más allá de sus compromisos. Reinvertir los ahorros anuales en costos por los intercambios de artículo 6 en mayores reducciones de emisiones podría aumentar el potencial para las reducciones generales globales en gases de efecto invernadero por hasta 9 gigatoneladas al año en 2030, según un estudio reciente. Esto llevaría en los hechos a duplicar la ambición de los compromisos actuales de las naciones bajo el Acuerdo de París.

Los 190 países parte del Acuerdo de París tendrán la oportunidad de crear uno de los mercados más sólidos de la historia durante las negociaciones climáticas de la COP 26


También hemos visto un aumento en los mercados de carbono domésticos regulados como los de la Unión Europea, Suráfrica, China, Colombia y el estado estadounidense de California. Estos mercados nacionales tienen el potencial de mejorar en escala y aumentar la predictibilidad, algo esencial en la creación de mercados más eficientes y efectivos que puedan atraer las inversiones del sector privado necesarias para descarbonizar nuestras economías de acuerdo con las metas del Acuerdo de París. 

Distribución geográfica de los mercados regulados ahora y en el futuro

 

Fuente: Intercambios de Emisiones en el Mundo, 'The state of play of cap-and-trade in 2021,' International Carbon Action Partnership (ICAP) Status Report 2021

Si bien el diseño de todos estos mercados mejora constantemente conforme los reguladores y legisladores aprenden y se adaptan, algunos de los mercados más maduros empiezan a mostrar signos de enviar señales de precios significativas para la economía. Por ejemplo, el esquema de comercio de emisiones de la Unión Europea, hoy en día el más grande del mundo, ha registrado un precio de mercado de más de 40 dólares por tonelada de carbono equivalente por gran parte de 2021.

Como muestra el reporte de TNC Financiando la naturalezaes imposible poner un precio al mundo natural, pero sabemos cuánto cuesta salvarlo y tenemos los aprendizajes de políticas y de finanzas para destrabar los fondos necesarios. Los mercados de carbono son una de esas estrategias, parte de un conjunto de herramientas más amplio que nos permitirá lograr la meta, siempre que las optimicemos en la COP 26 y después de ella. 

Ya llevamos dos años de una década clave para la acción climática y en materia de biodiversidad; la acción que tomemos hoy determinarán si es la década en la que financiaremos con éxito el fin de la economía basada en el carbono.