¿Ranas polinizadoras?
Es posible que esta rana brasileña esté polinizando los árboles de ajillo cuando visita sus flores para alimentarse del néctar
Por Christine Peterson
Cobijada entre las ramas de los bosques de Brasil vive una rana que puede estar ayudando a los árboles a reproducirse. Podría ser algo accidental—la rana quiere beber néctar y, al hacerlo, se le cubre el dorso de polen—, pero, si verdaderamente está ayudando a los árboles a reproducirse, es la primera rana polinizadora de la que se tiene registro.
Un estudio que menciona el inusual comportamiento de la rana fue publicado en Food Webs, (enlace en inglés) y el descubrimiento enfatiza la diversidad de polinizadores y la importancia de los anfibios.
“Probablemente no sea el único caso en el mundo, pero es ciertamente importante porque es el primero en descubrirse dice JJ Apodaca, director ejecutivo de la organización nacional Amphibian and Reptile Conservation, que no fue parte del equipo investigador. La verdad es que es genial”.
El herpetólogo brasileño Carlos Henrique de-Oliveira-Nogueira y su equipo hicieron la conexión entre la rana Xenohyla truncata y la polinización en las dunas de arena y matorrales de la costa atlántica de Brasil. Los científicos estaban trabajando en el monitoreo de anfibios y reptiles en general cuando vieron la rana arbórea, una especie amenazada.
Bebe néctar, se contonea y se va
Sabían que las oportunidades para observar una especie amenazada son muy pocas, así que esperaron, observaron y se sorprendieron al ver que no solo comían las frutas, sino que se zambullían de cabeza dentro de las flores del árbol de fruta de leche y hacían “movimientos como de succión”.
El equipo especuló que el néctar dulce de la planta podría ser un combustible importante para el agotador trabajo de llamar, pelear por el territorio y aparearse. Pero no fue hasta que miraron las fotos que descubrieron que las ranas tenían polen sobre su dorso y patas luego de salir de las flores. Se parecían mucho a las abejas y otros polinizadores voladores que se meten en las flores para beber néctar y salen cubiertos del polvo reproductivo de la planta.
“Eso nos llamó la atención porque, como la especie suele visitar varias plantas a lo largo de la noche, podría llevar polen de una flor a otra y posiblemente desempeñar el rol de polinizador”, escribe Henrique de-Oliveira-Nogueira.
Se necesita más investigación antes de que Henrique de-Oliveira-Nogueira pueda afirmar con seguridad si X. truncata está en verdad polinizando plantas. Depende de si el polen sobrevive sobre la rana y si esta visita suficientes plantas. Pero el panorama es prometedor.
Si las ranas están polinizando plantas, es bastante poco común. La mayoría de las ranas visitan muy rara vez las porciones en flor de las plantas, y las que lo hacen no siempre ayudan. Cuando la X. truncata, por ejemplo, visita la iris germánica no nativa, come los pétalos y puede destruir la flor en el proceso.
Pero cuando X. truncata entra en las flores blancas y acampanadas del árbol de fruta de leche brasileño, bebe el néctar, se contonea en el polen y se va.
“La Xenohyla es la única especie que busca activamente frutas y, ahora, flores y néctar para alimentarse. Es un caso único entre los anfibios”.
Una especie amenazada
Las ranas y el árbol de fruta de leche brasileño viven en las áreas de restinga a lo largo de la costa del estado de Río de Janeiro. La región es parte del Bosque Atlantico que “está muy influenciado por el mar” escribe Henrique de-Oliveira-Nogueira en un email para el blog Cool Green Science.
El suelo arenoso sustenta mayormente arbustos en los que la X. truncata se alimenta de insectos y frutas de cuatro plantas nativas y dos flores. Tragan las pequeñas frutas enteras, luego saltan por ahí dejando semillas en sus excrementos, replantando con eficacia los bosques, otra característica inusual en anfibios adultos. La diminuta rana se reproduce en estanques temporales y se refugia en las bromelias tropicales.
Brasil incluye a la X. truncata en la lista de animales vulnerables a la extinción, y sus poblaciones están fragmentadas y dispersas. El cambio climático acecha a la rana al igual que a un sinnúmero de especies, pero las áreas costeras arenosas donde vive también están sufriendo una rápida pérdida de hábitat debido al crecimiento urbano, la especulación inmobiliaria y el desarrollo.
“Cada día perdemos más áreas de restinga y, junto con esas áreas, perdemos poblaciones de Xenohyla”.
Mucho más por descubrir
Para Apodaca, la investigación suma un motivo a la lista de por qué los anfibios son importantes.
“En muchísimos ecosistemas, los anfibios en general son los vertebrados más abundantes, entonces actúan como un puente entre invertebrados y vertebrados superiores —dice—. En la mayoría de las áreas, hay más biomasa de anfibios y ranas que de todos los otros vertebrados juntos”.
En otras palabras, las ranas comen criaturas más pequeñas, y las criaturas más grandes comen ranas.
Y lo que tal vez es más importante: las ranas aportan nutrientes. Como renacuajos, comen las hojas, plantas y algas en descomposición que se acumulan en los humedales. En la fase adulta, migran fuera del agua donde con el tiempo mueren o se transforman en bocadillo.
“Son una vía fundamental para que los nutrientes salgan de los humedales y vuelvan al paisaje”, dice.
Y comen muchos bichos, a veces en niveles suficientes como para calificar como control de plagas.
Las ranas como polinizadoras es solo otro ejemplo de la infinidad de interacciones entre especies que aún no conocemos: “Aún queda tanto por entender y descubrir en el mundo”.
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