El cacique del RI El Diamante es actual promotor del trabajo del proyecto de gobierno propio, y su mayor preocupación es la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas.
Oliver Gasca El cacique del RI El Diamante es actual promotor del trabajo del proyecto de gobierno propio, y su mayor preocupación es la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas. © TNC Colombia / Juan Sebastián Sánchez

Historias en Colombia

Resistir a la deforestación con la palabra dulce: el sorprendente caso Korebaju

Comunidades amazónicas del sur del Caquetá mitigan el cambio climático protegiendo su cultura, su alimentación y su autonomía territorial

Oliver Gasca Valencia vive en el resguardo indígena El Diamante, en Solano, Caquetá. Tiene 47 años y es el actual cacique de su comunidad, la segunda más poblada de Korebaju. Sus días transcurren entre reuniones con otros líderes locales, velando por que procesos que están andando no tengan obstáculos. Siempre pensando en la fraternidad con otros para cuidar a los suyos. Para Oliver, la deforestación es un problema urgente, directo y personal.

Por economías ilícitas y pobreza en la región, es diversa y larga la lista de territorios indígenas bajo amenaza de deforestación. Caquetá, una de las puertas de entrada a la Amazonia, vio desaparecer 46 765 hectáreas de bosque en 2018, liderando esta desafortunada lista nacional. Este problema es un riesgo directo a la vida y cultura de pueblos como el de Gasca.

Oliver es también el representante de ASIMC, una de las dos organizaciones de Korebaju que velan por sus respectivos bienestares. Así aporta él a fortalecer las capacidades de las comunidades en un contexto cada vez más volátil, mientras tiende puentes de solidaridad.

En alianza con la Fundación Gordon y Betty Moore, una de las estrategias que TNC implementa para mitigar el cambio climático es el fortalecimiento de capacidades de las comunidades indígenas, cuya identidad está ligada a los bosques que habitan.

Los Korebaju son uno de los ocho pueblos que coexisten en el departamento. Sus resguardos suman un total de 15 757 hectáreas. La protección de esta área ha requerido un profundo esfuerzo de diálogo y concertación sobre formas divergentes de entender y vivir los territorios. La mano de Gasca ha estado relevando y guiando el proceso para hacerlo más integral desde 2017.

Oliver representa bien su nombre en lengua Korebaju: la voz del trueno. El cacique se roba la atención explotando destellos de lucidez. Dialoga, escucha y reflexiona; habla con pertinencia, siempre reconociendo a su interlocutor. Primero calla y luego hace observaciones llenas de brillo y sinceridad en una lengua que no es la suya. Estimula la empatía del interlocutor. Sus 1,60 metros de altura no son un obstáculo para ser imponente y magnético. Sin su contribución, algunos de los procesos de gobierno propio podrían tener un desenlace diferente.

Amenazas siempre ha habido en la región. Por eso esta vez la forma de protegerse es reivindicando la cultura.

Naturaleza y humanidad, juntas

Contribuye a que más comunidades puedan combatir la deforestación

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El territorio muestra escenas de deforestación cada vez más frecuentes, que contrastan con la exuberancia natural de la selva.
Paisajes amazónicos El territorio muestra escenas de deforestación cada vez más frecuentes, que contrastan con la exuberancia natural de la selva. © TNC Colombia / Juan Sebastián Sánchez
La comunidad de Puerto Naranjo dialogó primero por su cuenta y luego con los vecinos sobre los acuerdos a firmar juntos para mejorar sus relaciones y frenar la deforestación.
Acuerdos interculturales día 2 El promotor ambiental recibiendo la luz del atardecer de regreso a El Diamante a orillas del río Peneya, Caquetá. © TNC Colombia / Juan Sebastián Sánchez
Gobernanza indígena para frenar la deforestación Comunidades indígenas como la korebaju fortalecen sus capacidadaes a diario para gestionar sus territorios y contribuir a frenar la deforestación en la Amazonia colombiana.

Gobierno propio

Los resguardos indígenas son áreas autónomas. Esto significa que tienen sus propias autoridades locales para regir y gestionar su territorio. Esta condición es respaldada por el Decreto 1768, expedido por el Ministerio de Ambiente en 1994. En él se identifica la importancia de estas culturas para la protección ecológica de sus territorios. Esto hace que las comunidades indígenas y los campesinos que comparten territorio sean los principales aliados para frenar la deforestación.

No obstante, aunque legalmente los pueblos indígenas gozan de derechos especiales, en sus territorios se dan dificultades al ejercer y respetar esos derechos. Esto afecta, entre otras cosas, los modos de subsistencia y alimentación de culturas como la Korebaju.

Estos conflictos a menudo están ligados a incongruencias entre el modelo de desarrollo promovido por acciones convencionales, como la ganadería y la agroindustria, y la percepción de buen vivir que priorizan muchas de las comunidades amazónicas.

En el caso Korebaju, su territorio ancestral pasó por un proceso acelerado de colonización que redujo drásticamente el área ocupada por los pueblos indígenas, a la vez que debilitó culturalmente a estas comunidades por nuevas prácticas que debieron adquirir, excluyendo poco a poco el manejo ancestral del territorio.

Las culturas indígenas amazónicas se han enfrentado a múltiples amenazas a lo largo de la historia. Comercio de pieles, tráfico de especies, tala ilegal, extracción descontrolada, minería, cultivos ilícitos o colonización cultural contribuyen a disminuir la autonomía territorial de los pueblos indígenas. Incluso, algunos de estos riesgos pueden variar según el resguardo; en unos puede ser más prominente la extracción de hidrocarburos, mientras, en otro, los cultivos ilícitos.

Estos conflictos ambientales son un riesgo inminente para estos pueblos. Su debilitamiento cultural tiene impacto negativo en su capacidad para subsistir. Para reducir este riesgo, las comunidades Korebaju se abrieron a construir conocimiento conjunto con aliados que buscan proteger las culturas que protegen los bosques.

En un extenso trabajo de diálogo de más de cinco años, TNC colaboró con diferentes actores en Caquetá. Esto dio como resultado herramientas para conocer el territorio y la percepción que de él tienen las comunidades, tanto indígenas como campesinas.

Las comunidades decidieron apostar por herramientas de manejo del territorio para fortalecer su capacidad de gestionarlo. Desarrollaron planes de manejo y agendas ambientales para consolidarlo. En ellos se consigna conocimiento conjunto: análisis científicos de las condiciones ambientales, acompañados por la visión local del territorio y su manejo. En ellos comparten parte de su cosmología y cómo habitan esta geografía.

Los conflictos que enfrentan estas comunidades no se pueden resolver en el corto plazo.

La alimentación en los planes de manejo

En sus intervenciones públicas, Gasca expresa los problemas de una mala alimentación. Una dieta como la de sus vecinos campesinos no es una dieta a la que los organismos de estas comunidades estén acostumbrados. Esto puede enfermarlos e incapacitarlos para realizar sus tareas, tanto tradicionales, como las adquiridas para formar parte de las economías de mercado.

Hay productos que la población no indígena no considera primordiales en su producción, consumo ni comercialización, como los cientos de especies de yuca que son comunes en la Amazonia. Esto reduce el acceso y en consecuencia los beneficios de esta variedad de alimentos que han sido fundamentales para el desarrollo de culturas como la Korebaju.

Estos efectos secundarios de la colonización cultural están ligados directamente con la forma en que los korebaju manejan su territorio. Si no encuentran a quién venderle esta riqueza de productos, deben dejar de producirlos. Eso en consecuencia impacta sus prácticas gastronómicas y los insumos con que se alimentan. Esto va en contravía de su propia cultura, ya que la base alimentaria de los korebaju está en lo que el bosque provee.

En los planes de manejo está consignado, entre otros pilares de la cultura, el calendario de caza, pesca y chagra para ese territorio particular. Esto significa que la comunidad tiene un documento que ayuda a registrar los periodos naturales de la alimentación que pueden obtener en abundancia, según sus prácticas y tradiciones.

Consolidar estas prácticas les da más capacidades de alimentarse sin depender de actividades económicas que no les son propias. Esta es una de las herramientas con que Gasca promueve el trabajo entre los demás Korebaju y otras comunidades indígenas y campesinas.

El objetivo de desarrollar un plan de manejo es consolidar en un documento los aspectos más importantes de la vida en comunidad. Ese conocimiento después se convierte en acciones cotidianas de recuperación de la cultura propia a través de prácticas culturales que están en armonía con su paisaje.

La comunidad resaltó la pérdida cultural en el uso de la lengua, ya que actualmente es muy frecuente que los miembros mezclen el español con el korebaju al hablar.

Un diamante amenazado

Cada una de las acciones para garantizar la seguridad alimentaria de las comunidades debe realizarse con conocimiento detallado local. Por esto se hace necesario entender cómo varían las amenazas específicas de cada resguardo.

Como el segundo resguardo Korebaju más poblado, El Diamante avanza en la protección de sus 1571 hectáreas, así como la consolidación de los procesos de gobierno propio en el sur del Caquetá. En ambos ha sido clave el liderazgo de Gasca.

Para fortalecer las capacidades de manejar el territorio, se identificaron amenazas específicas del resguardo: “el traspaso de linderos por parte de los vecinos colonos, quienes cazan con perros y pescan con mallas sin la autorización de la comunidad, además de la explotación y venta de madera por los blancos. También se mencionaron el daño de cultivos y la pérdida de semillas por fumigaciones, la explotación minera, la falta de un manejo adecuado de la ganadería y las quemas para el establecimiento de potreros, lo que disminuye la cantidad de plantas medicinales, suelos y rastrojos, entre otros. La comunidad resaltó asimismo la pérdida cultural con respecto al uso de la lengua, ya que actualmente es muy frecuente que los miembros de la comunidad mezclen el español con el Korebaju al hablar” (TNC, 2018).

Se hicieron ejercicios similares al del resguardo El Diamante con cada uno de los otros siete resguardos Korebaju, y dos resguardos Inga. TNC trabaja por llevar estos procesos exitosos a mayor escala, para contribuir con soluciones sistémicas a problemas ambientales.

La comunidad de San José del Cuerazo firmó acuerdos para detener la cacería con perros y administrar responsablemente la pesca con barbasco.
Acuerdos interculturales día 3 El promotor durante los diálogos que se concretarían en acuerdos interculturales entre las comunidades del RI San José del Cuerazo y la vereda Cuerazo Alto. © TNC Colombia / Juan Sebastián Sánchez

Naturaleza y humanidad, juntas

Contribuye a que más comunidades puedan combatir la deforestación

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El territorio muestra escenas de deforestación cada vez más frecuentes, que contrastan con la exuberancia natural de la selva.
Paisajes amazónicos El territorio muestra escenas de deforestación cada vez más frecuentes, que contrastan con la exuberancia natural de la selva. © TNC Colombia / Juan Sebastián Sánchez

Oliver, a la cabeza de su resguardo y apoyando a los demás pueblos con que comparte territorio, busca salidas pacíficas a los conflictos ambientales registrados en los planes de manejo específicos para cada resguardo Korebaju.

Los conflictos que enfrentan estas comunidades no se pueden resolver en el corto plazo. Como ocurre con la gran transición del cambio climático, las soluciones solo llegan con la voluntad de transformar profundamente la cultura económica y conceptos naturalizados como el desarrollo.

Lo que ocurre en la Amazonia son complejos choques de cosmologías entre el capitalismo tardío que floreció en el siglo XX, y las visiones ancestrales del territorio, que convivieron armónicamente en paz con sus bosques durante milenios. Las comunidades indígenas y organizaciones como TNC están en un constante aprendizaje para conciliar puntos que permitan la prosperidad de las comunidades y la naturaleza que habitan.

Resumen de resultados del proyecto Moore 3 2019

4 organizaciones regionales vinculadas a procesos de autogobierno y protección territorial

1 organización nacional vinculada a procesos regionales y locales

+200 líderes capacitados

16 resguardos indígenas y 7 núcleos campesinos trabajando juntos para frenar la deforestación.

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Publicaciones

  • Agenda ambiental comunitaria de Solano

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    Análisis socioambiental del municipio de Solano, Caquetá, producido en conjunto con los equipos de ciencias y de conservación de TNC Colombia y la comunidad campesina e indígena de Solano.

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  • Plan de manejo El Diamante

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    Documento que consolida información de manejo del territorio en el resguardo korebaju, desarrollado por y para la comunidad.

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Planes de manejo