Manejo Integrado del Fuego en la Patagonia Argentina: por qué es más efectiva y económica la prevención para enfrentar incendios forestales
En un evento convocado por The Nature Conservancy; especialistas, organismos públicos y organizaciones compartieron experiencias y consensos.
En los últimos años, los incendios forestales en la Patagonia se convirtieron en una amenaza creciente para las comunidades y ecosistemas. En un contexto de cambio climático, expansión de la interfase urbano-forestal y transformación del territorio, los fuegos han aumentado significativamente en cantidad, extensión e impacto, y afectan tanto a la biodiversidad como a los medios de vida en el norte patagónico.
Ante este escenario, y en respuesta a los graves incendios registrados en la región a inicios del 2026, The Nature Conservancy Argentina organizó un Simposio de Manejo Integrado del Fuego que se realizó del 12 al 14 de mayo en Bariloche y que runió a 65 especialistas, representantes de organismos públicos, brigadistas y actores del territorio para debatir desafíos, compartir experiencias y pensar estrategias frente a esta problemática.
Gran parte de estos incendios se concentra en la Reserva de la Biosfera Andino Norpatagónica, región reconocida por la UNESCO, que abarca 2.3 millones de hectáreas—desde el lago Aluminé hasta Esquel—.
Trabajar en preveción es clave en este paisaje. El Manejo Integrado del Fuego "es un enfoque que actúa antes, durante y después de los incendios, integrando prevención, preparación, respuesta y recuperación, considerando los contextos ecológicos, socioeconómicos y culturales, con el objetivo de reducir los impactos negativos de incendios dañinos y fortalecer la resiliencia de paisajes y comunidades." (FAO-UNEP 2024)
A lo largo de tres jornadas, el simposio incluyó instancias de diagnóstico sobre la ecología del fuego y espacios de trabajo colaborativo enfocados en fortalecer la gobernanza del manejo del fuego en la región. Se destacaron experiencias locales vinculadas a comunidades resilientes y planificación territorial. Además, con sus 75 años de trayectoria y experiencia, TNC promovió el intercambio de conocimientos con especialistas de América Latina, con estudios de caso de México y Brasil, entre otros.
Los incendios forestales ya no pueden abordarse únicamente como emergencias aisladas: requieren anticipación, planificación y un cambio cultural en la forma en que las comunidades se relacionan con el fuego.
Nuevo Paradigma: El Manejo Integrado del Fuego
El manejo integrado del fuego (MIF) actúa antes, durante y después de los incendios, combinando prevención, preparación, respuesta y restauración para reducir riesgos y fortalecer la resiliencia de comunidades y ecosistemas.
“El objetivo de fondo es un cambio de paradigma: pasar de un enfoque de supresión a uno de preparación y manejo durante todo el año. Es mucho más costo-efectivo —ocho a uno— invertir en prevención que en supresión”, señaló Lucila Lantschner, Especialista en Hidrología de TNC Argentina.
“Cambiar la relación con el bosque lleva una década, pero si queremos conservar y proteger las áreas protegidas y los ecosistemas, no alcanza con combatir incendios: tenemos que empezar a manejar, a intervenir incluso en zonas muy sensibles, como los parques nacionales. Si no, posiblemente vamos a perder muchos ecosistemas”, agregó.
Sin embargo, avanzar hacia este cambio de paradigma también implica repensar cómo se distribuyen hoy los recursos destinados al fuego. Javier Grosfeld, técnico del CONICET, comentó que “hoy, más del 95% de los presupuestos para incendios forestales se destinan al combate y muy poco a la prevención, aunque es lo que los organismos internacionales recomiendan hace tres décadas. Esto es una clara limitación operativa porque el bosque igual se quema. En grandes incendios, el 90% de la plata se va en medios aéreos, que sirven para el ataque temprano, pero tienen poca efectividad frente a grandes incendios, salvo para defender objetivos específicos".
Vinícius Gaburro De Zorzi, Especialista en Manejo del Fuego de TNC Brasil, compartió la experiencia en la Mata Atlántica (bosque tropical húmedo que se extiende principalmente por la parte oriental de Brasil entre el noreste y el sur): “El trabajo empezó hace apenas tres años, y avanzó rápidamente gracias a la articulación entre los distintos niveles del Estado: Ya estamos trabajando también a nivel municipal y colaborando con la sociedad civil en la gestión de territorios”.
Según explicó, el cambio principal fue pasar de una lógica de “gestión de incendios” a “gestión del fuego” durante todo el año. Entre los principales avances, destacó la implementación de políticas públicas de manejo integrado del fuego, el desarrollo de un sistema de monitoreo de bajo costo y la formación de brigadas comunitarias en articulación con gobiernos locales. “En algunos casos ya logramos reducir entre 50% y 60% las áreas afectadas por incendios”, aseguró.
Especies invasoras y fuego
En la Patagonia algunas especies exóticas de pinos implantadas décadas atrás comenzaron a alterar la dinámica natural del fuego. En ciertos casos, los incendios aceleran su expansión y desplazan a la vegetación nativa. Ante esta problemática, ya se trabaja en la remoción de pinos a pequeña escala junto a gobiernos locales y la comunidad. Parte del material extraído se aprovecha como leña o chipeo.
Melisa Blackhall, Investigadora Adjunta del CONICET, especializada en ecología del fuego y especies invasoras, explicó que la zona de Puerto Patriada y Epuyén tiene una gran demanda de los vecinos para extraer pinos porque vivieron los incendios en carne propia: “Especialmente con el pino radiata, que se expande rápidamente. Después de los incendios aparecen nuevas plántulas porque sus piñas resisten el fuego y sueltan semillas que germinan mejor en suelo quemado, desplazando a especies nativas”.
Blackhall agregó que “utilizando la madera para leña o chipeo, la idea es generar un círculo virtuoso, donde el manejo de la invasión también tenga un aprovechamiento útil que ayude a sostener estas intervenciones en el tiempo”.
Siguientes Pasos: Guía “Convivir con el Fuego en el bosque de la Patagonia”
Como continuidad de este trabajo, TNC Argentina busca avanzar en la identificación de medidas concretas de manejo para la Reserva de la Biósfera Andino Norpatagónica, especialmente en lo que respecta a la transición desde un enfoque de supresión hacia uno de MIF. A su vez, el desafío involucra a comunidades, habitantes y turistas, ya que gran parte del riesgo y la prevención se define en decisiones individuales.
En este marco, TNC Argentina presentó la guía gratuita “Convivir con el fuego en el bosque de la Patagonia”, un material práctico dirigido a vecinos y comunidades que viven en zonas de riesgo, con recomendaciones concretas para reducir la vulnerabilidad y aumentar la capacidad de respuesta frente a incendios.
La publicación reúne prácticas basadas en evidencia para prevenir incendios, adaptar viviendas y preparar el entorno. Además, pone el foco en la importancia del trabajo comunitario y la coordinación local como factores determinantes para reducir daños.
La guía ya se encuentra disponible para su descarga gratuita, y busca convertirse en una herramienta para fortalecer la preparación comunitaria y reducir riesgos en una región donde convivir con el fuego es cada vez más parte de la realidad.
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Convivir con el fuegoLa guía se encuentra disponible para su descarga gratuita, y busca convertirse en una herramienta para fortalecer la preparación comunitaria
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Al cierre del congreso, Lucila Lanstschner destacó los tres puntos clave para mejorar la gestión de incendios en la Patagonia: “El primer punto es cambiar de paradigma, activar y tomar medidas de prevención antes de que empiece la temporada de incendios y para ello la guía es una herramienta fundamental. Debemos fortalecer la protección de la Reserva de la Biosfera que nuclea nuestros bosques andinos patagónicos y que necesita de un manejo de fuego para que sea realmente protegida. Por último, activar la interfase entendiendo que la solución depende del involucramiento individual de cada persona que convive con los bosques: comunidades, brigadistas y turistas”.