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Dos personas caminan por un campo hacia un parche de árboles en una granja en Brasil
Bosques y comunidades Un productor rural de São Félix do Xingu-PA, caminando con su hijo en un área de restauración utilizando cacao en sistemas agroforestales. © Kevin Arnold

Perspectivas

Los Pequeños Agricultores son Clave para Restaurar la Amazonía

Los cambios en las prácticas agrícolas de los pequeños productores podrían revertir la deforestación y aumentar los ingresos en la región.

Ian Thompson
Ian Thompson Director de Brasil

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Pocos ecosistemas del planeta reciben tanta atención, tanto de los conservacionistas como del público en general, como la selva amazónica. Eso no es sorpresa, dada la importancia de la Amazonía como sitio de alta concentración de la biodiversidad y su rol vital en la regulación del clima global. Pero a pesar de este enfoque, la Amazonía sigue desapareciendo a un ritmo alarmante; algunas de las áreas más degradadas del sur, han pasado de ser un sumidero de carbono a emitir más gases de efecto invernadero de los que absorben. Esas son malas noticias para la naturaleza, para el clima y para los millones de personas que dependen de la Amazonía, tanto en la región como en todo el mundo.

Conservar este ecosistema crucial es aún más complejo de lo que aparenta ser desde el exterior. Solo en Brasil, que contiene alrededor del 65 % del bioma, hay muchas razones interconectadas que impulsan la pérdida de la Amazonía. Entre ellas, citamos la tala directa de la selva tropical, los incendios sin control, la presión creciente de los agricultores pequeños en sus esfuerzos por obtener suficiente alimento y el círculo vicioso de retroalimentación del cambio climático. Abordar estos desafíos requiere un enfoque centrado en las personas que dé cuenta del sistema en su totalidad. Debemos alejarnos del modelo de desarrollo humano y económico a expensas de la naturaleza y adoptar un modelo de desarrollo en el cual las personas y la naturaleza prosperen a la par.

GUACAMAYA ROJA
GUACAMAYA ROJA una de las especies en peligro que alberga Pará. © Rafael Araujo
An aerial view showing forest cleared for cattle ranching at Sao Felix do Xingu, a municipality in the Brazilian Amazon that has one of the highest rates of deforestation in the country.
VISTA AÉREA DE BOSQUES TALADOS para la ganadería en Sao Felix do Xingu, un municipio de la Amazonía brasileña que tiene una de las tasas de deforestación más altas del país. © Haroldo Palo, Jr.

Esta es la visión de una nueva asociación entre The Nature Conservancy (TNC), que ha estado trabajando en la Amazonía durante 20 años, y Amazon Inc. Trabajando juntos, ayudaremos a 3000 agricultores locales en el estado brasileño de Pará a cultivar y comercializar productos agroforestales como el cacao, creando una fuente de ingresos más sostenible, al mismo tiempo que se restaura la selva nativa y se combate el cambio climático atrapando y almacenando carbono de forma natural.

El estado de Pará tiene el doble del tamaño de Francia y actualmente alberga el 9% de los bosques tropicales del mundo, un área prístina de vegetación nativa cuatro veces más grande que el Reino Unido. Desafortunadamente, también tiene las tasas de deforestación más rápidas de Brasil. Alrededor del 33% de la deforestación de Pará en 2020 tuvo lugar en las 360 000 pequeñas granjas de este estado.

La deforestación en Pará tiene diversas causas, pero hay dos elementos claves: la falta de asistencia técnica para los pequeños agricultores y la falta de alternativas de ingresos. Frente a las opciones limitadas, la tala de más tierras forestales para la agricultura es la decisión comercial más racional para muchas familias. Sin embargo, la producción agrícola y la deforestación no tienen por qué ir de la mano.

La venta de productos agroforestales de árboles plantados recientemente crea una fuente de ingresos más sostenible, al mismo tiempo que restaura la selva tropical nativa y ayuda a la lucha contra el cambio climático.

La agrosilvicultura es la práctica de cultivar alimentos y árboles nativos en un mismo terreno. Este enfoque es ideal para mantener y regenerar la salud de los suelos del planeta, capturando carbono y proporcionando hábitat para la vida silvestre, al tiempo que garantiza la producción agrícola a largo plazo. Los árboles de cacao son nativos de la selva amazónica y un cultivo popular en Pará, lo que los hace particularmente adecuados para la agrosilvicultura en esta área. Las nuevas plantas de cocoa necesitan sombra y se puede cultivar en áreas boscosas sin limpiar la tierra, o también se puede plantar en tierras previamente despejadas junto con otra vegetación para ayudar a restaurar la selva tropical nativa.

El proyecto en Pará requerirá una importante inversión financiera e innovación técnica, y es allí donde la financiación del carbono podrá ayudar. Las emisiones de carbono que se evitan o el carbono secuestrado a través del proyecto de protección y restauración forestal—hasta 9,6 millones de toneladas de gases de efecto invernadero (GEI) durante los próximos 30 años—podrán respaldar compensaciones de carbono de alta calidad que serán acreditadas a Amazon Inc. para complementar los esfuerzos de descarbonización de dicha empresa. 

 

Farmer in Amazon
La AGROSILVICULTURA permite cultivar alimentos y árboles nativos en el mismo terreno © Kevin Arnold
Cacau
Granos de cacao cultivados en Brazil © Kevin Arnold
La AGROSILVICULTURA permite cultivar alimentos y árboles nativos en el mismo terreno © Kevin Arnold
Granos de cacao cultivados en Brazil © Kevin Arnold

Para alcanzar los objetivos previstos, TNC trabajará localmente con socios clave como el Estado de Pará, World Agroforestry (ICRAF), ONG locales, centros de investigación, municipios, empresas privadas, cooperativas, sindicatos de agricultores y otras partes interesadas locales. A cambio, Amazon Inc. trabajará con TNC para proporcionar a los agricultores los recursos y la asistencia técnica necesarios para implementar y mantener sus proyectos agroforestales. Un plan de control y gobernanza continuo garantizará la integridad de los créditos de carbono y que los agricultores continúen beneficiándose de sus inversiones. Esto, a su vez, se traducirá en medios de vida más sostenibles para los agricultores, un nuevo hábitat para la vida silvestre y más carbono almacenado en las plantas y en el suelo, contribuyendo a prevenir el calentamiento global, un resultado verdaderamente beneficioso para todos.

Esperamos demostrar que proteger la naturaleza puede ser un negocio muy rentable

Estas 3 000 granjas son solo el comienzo. Esperamos demostrar que la agrosilvicultura y los mercados de carbono son modelos comerciales viables para las comunidades de pequeños agricultores en la Amazonía. En otras palabras, podremos demostrar que proteger la naturaleza puede ser un negocio muy rentable; que la naturaleza es un activo, no un pasivo en potencia. Porque el único camino sostenible para nuestro futuro es aquel en el que las personas y la naturaleza prosperan juntas.

 

Ian Thompson

Ian Thompson es el Director de Brasil 

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