Iniciativa Global para el Manejo del Fuego

Regeneration of Longleaf pine forest within a natural open burned impact area within the Fort BenninPrescribed burn at Ives Road Fen Preserve in Michigan, United States, North America.

Fotos: © Mark Godfrey/TNC; © Harold E. Malde

 

La Red de Aprendizaje para el Manejo del Fuego en América Latina y el Caribe

La Red de Aprendizaje para el Manejo del Fuego en América Latina y el Caribe, en rápida expansión, ayuda a hacer frente a las amenazas que enfrentan tanto los ecosistemas dependientes del fuego como los sensibles al fuego en diez países. Por ejemplo, en la Reserva de la Biosfera La Sepultura al sur de México, la Red está trabajando con dos comunidades rurales—cuya propiedad es de carácter ejidal—para formular e implementar un plan de manejo del fuego con base en la participación comunitaria que cumpla con las necesidades de los propietarios de tierras de la zona y restaure el papel apropiado del fuego en los bosques de pino y encino de la reserva.

Aprende más sobre como TNC está protegiendo un rancho en Sonora, México, con el fuego.


TNC trabaja con fuego para proteger el medio ambiente

Durante millones de años el fuego, al igual que la lluvia y el sol, ha sido una parte importante de nuestro medio ambiente y ha contribuido a moldear la vida en la Tierra. Cada día, miles de hectáreas se queman. Los incendios son muy comunes, presentándose en cada continente, excepto en la Antártida y pueden ser originados naturalmente por los rayos de tormentas eléctricas o ser causados accidental o intencionalmente por personas.

Tanto para el ser humano como para los ecosistemas, el fuego puede ser benéfico o dañino. El fuego favorece la existencia de los diferentes tipos de hábitat en el mundo. Las plantas y los animales han desarrollado diferentes respuestas al fuego, siendo algunos dependientes y otros sensibles a él.

Lo mismo sucede con los ecosistemas, en ecosistemas dependientes del fuego, la presencia de este elemento se concibe como un proceso natural esencial. Muchas plantas y animales han evolucionado de modo que toleran la presencia periódica de las llamas y dependen del fuego para su crecimiento y reproducción. Los ecosistemas sensibles al fuego, por el contrario, evolucionaron sin la influencia de grandes incendios y las plantas y animales que los habitan por lo general no pueden sobrevivir a incendios frecuentes o intensos. Ejemplos de estos ecosistemas incluyen bosques lluviosos y bosques secos tropicales de las cuencas del Congo y del Amazonas, y de regiones como Asia suroriental y Australia.

En muchos lugares, los incendios forestales se comportan de manera diferente a los incendios forestales ocurridos a lo largo de la historia y esto se debe principalmente a las acciones humanas que han favorecido la acumulación de grandes cargas de combustibles en las zonas forestales. Se estima que el 84% de los lugares identificados por los científicos como importantes para la conservación de la biodiversidad mundial se encuentra en peligro por los cambios que han creado la presencia de demasiados o muy pocos incendios o el tipo inadecuado de fuego en los ecosistemas adaptados o sensibles al fuego. Muchos factores contribuyen al cambio en la dinámica del fuego en los ecosistemas, entre éstos se incluyen la fragmentación del hábitat natural, las quemas agrícolas que se salen de control, la supresión de los incendios naturales, ciertas prácticas forestales y ganaderas y especialmente el aumento de los efectos del cambio climático.

En la cuenca del Amazonas, cuya selva alguna vez se consideró casi a prueba de fuego, los incendios de baja intensidad, dañinos para este ecosistema sensible, están abriendo el dosel, posibilitando incendios más severos durante estaciones secas posteriores debido a un ca,bio en los combustibles. Estimulado por la sequía relacionada con el cambio climático, este ciclo de crecientes incendios forestales cada vez más dañinos está amenazando la existencia misma de la selva lluviosa del Amazonas y de bosques similares en todo el mundo. La dinámica alterada del fuego puede amenazar nuestra economía y nuestra seguridad y revertir décadas de progreso logrado en la conservación y en el desarrollo sostenible.

Sin embargo, hay esperanza. The Nature Conservancy (TNC) apoya a gobiernos, organizaciones y comunidades para encontrar soluciones duraderas al reto que representa atender la dinámica alterada del fuego en los ecosistemas. La Iniciativa Global para el Manejo del Fuego de TNC proporciona liderazgo y trabaja con otras organizaciones en la búsqueda de soluciones que permitan que el fuego juegue un papel positivo en los lugares en los que beneficia a la naturaleza y a la gente y mantenerlo bajo control en los lugares donde es dañino.

Nuestro enfoque científico y colaborativo y nuestros métodos comprobados en el campo nos han ganado el reconocimiento como líder en el manejo integral del fuego ecológico. Nuestro personal trabaja en cientos de sitios de conservación prioritarios en los cuales la dinámica alterada del fuego es un problema de conservación significativo.

Mediante evaluaciones colaborativas con base científica, estamos mejorando nuestra comprensión de los costos y beneficios ecológicos y sociales del fuego en lugares tan variados como los bosques templados secos de pino del suroeste americano y los bosques tropicales húmedos latifoliados de Perú.

Por medio de métodos innovadores, ayudamos a desarrollar la capacidad de los gobiernos, las organizaciones, las comunidades y los pueblos indígenas, para encontrar soluciones socialmente aceptables a los retos que representa la atención de la dinámica alterada de fuego.