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Argentina, el octavo país más grande del mundo y el segundo más grande de Sudamérica, es un lugar de extremos geográficos y ecológicos. Desde la inhóspita cima del Aconcagua –el pico más alto de América– a través de llanuras patagónicas azotadas por el viento hasta exuberantes bosques subtropicales que rodean a las mundialmente famosas Cataratas del Iguazú, Argentina alberga una amplia variedad de flora y fauna silvestre:
Si bien Argentina cuenta con uno de los sistemas de parques más antiguo, menos del 3% del territorio recibe protección oficial. The Nature Conservancy (TNC) trabajará junto con socios de la conservación que ya se encuentran operando en Argentina para contribuir a la efectiva preservación de millones de acres.
El trabajo de TNC en Argentina aplicará tres estrategias principales de conservación:
Pastoreo ovino sostenible
Casi el 90% de la tierra que está en manos privadas en el sur argentino está siendo utilizada para el pastoreo ovino. Dado que los grandes rebaños de ovejas que pastan pueden ocasionar en el hábitat una grave pérdida, desertificación y erosión por lagos y ríos, TNC empleará su experiencia global resultante de décadas de trabajo con hacendados para fomentar prácticas de pastoreo sostenible en los pastizales patagónicos.
Protección de áreas públicas
Al trabajar junto con organizaciones de socios y agencias gubernamentales, TNC contribuirá al fortalecimiento de la red de áreas públicas protegidas a nivel nacional y provincial.
Conservación de tierras privadas
Como el 90% del territorio Argentino se encuentra en manos privadas, TNC trabajará junto con socios y propietarios locales en el desarrollo de incentivos y herramientas de conservación, así como en la implementación de estrategias de conservación innovadoras y efectivas a largo plazo.
Socios permanentes
Si bien TNC todavía no cuenta con una oficina en Argentina, durante varios años ha apoyado los esfuerzos de conservación por medio de su trabajo con organizaciones de socios al:
El trabajo de conservación oficial inicial en Argentina llevado a cabo por TNC se enfocará en los pastizales sureños –uno de los tipos de hábitat menos protegidos y más amenazados.
Pastizales patagónicos
Al igual que el robusto cowboy que se pasea por las solitarias llanuras del Salvaje Oeste estadounidense, la imagen del gaucho, indomable y solitario, se entreteje en la estructura de la conciencia argentina. Sin embargo, el sur argentino y el oeste estadounidense tienen algo más en común: pastizales en peligro extremo.
Dado que los pastizales, como los bosques, son extraordinariamente eficientes a la hora de almacenar el carbono de la atmósfera, su protección ante el cambio climático es importante no sólo para los residentes del lugar sino para todos los habitantes del planeta.
Sin embargo, tanto en el sur argentino como en el oeste estadounidense, donde la práctica ganadera en los pastizales determinó el desarrollo económico y cultural, el pastoreo por más de un siglo dejó algunos paisajes casi estériles, desprovistos de flora natural y produjo la degradación del suelo y de los ríos y arroyos. Desde California a Virginia Occidental, TNC está llevando a cabo un rol fundamental en la revitalización de algunos de esos hábitat, y está trabajando con estancieros y gobiernos para proteger los que aún permanecen inmaculados.
En la actualidad, TNC llevará sus décadas de experiencia en el manejo de la tierra y ganadería sostenibles a Argentina. Como el 90% del territorio patagónico que se encuentra en manos privadas se utiliza para el pastoreo durante todo el año de rebaños de ovejas generalmente demasiado grandes para esas tierras, los pastizales enfrentan un peligro extremo. Al colaborar con organizaciones ambientales y gobiernos locales, TNC trabajará con los socios en la preservación de un área de pastizal casi tan extensa como el estado de Florida.
Fotos (arriba a abajo): Photo © Harold E. Malde (Laguna los "Juncos," Argentina); Photo © Harold E. Malde; Photo © Harold E. Malde (Guanacos).