Parque Nacional de la Sierra de Lacandón, Guatemala
El Parque Nacional de la Sierra de Lacandón (PNSL) se estableció en 1990 y es una de las ocho zonas básicas protegidas de la Reserva de Biosfera Maya. Ocupa una superficie de 1,8 millón de hectáreas y es el segundo de Guatemala por su tamaño.
Ecoturismo en acción
La Sierra del Lacandón posee un significativo potencial ecoturístico en virtud de su caudal de recursos biológicos, geológicos y arqueológicos. El Programa de Ecoturismo de The Nature Conservancy, trabajando con Defensores y CONAP, preparó en fecha reciente el primer Plan de Desarrollo y Manejo del Ecoturismo para Sierra del Lacandón. La explotación del ecoturismo tiene por objeto el suministro de recursos para la protección del parque, la creación de alternativas de generación de ingresos al agotamiento insostenible de los recursos y la capacitación de la población local para que proteja su patrimonio natural y cultural.
Atracciones múltiples
El PNSL posee una rica diversidad biológica que comprende 27 especies de mamíferos, 422 de aves residentes y migratorias, 97 de reptiles, 32 anfibias y 112 de peces en el río Usumacinta. Es también hogar de numerosas especies en peligro, por ejemplo jaguares, pumas, ocelotes, osos hormigueros, monos aulladores, guacamayos escarlata, águilas arpía y cocodrilos de pantano, y se cree que una profundización de los estudios llevará a la identificación de más especies. Además, el PNSL tiene un significativo legado cultural maya. Alberga numerosas ruinas arqueológicas, incluidos los vecinos sitios de Yaxchilán y Piedras Negras, este último un importante testimonio del período clásico de la civilización maya. Muchos sitios aún no fueron excavados y encierran el potencial de nuevos estudios y descubrimientos. El parque, que abarca 230.000 hectáreas de lujuriosos montes tropicales de especies frondosas, formaciones geológicas kársticas, lagos, cumbres impresionantes y sabanas, es considerado la última frontera de vida silvestre de Guatemala y uno de los pocos parajes vírgenes naturales de América Central. Son comunes los ríos subterráneos, las cavernas de piedra caliza y los ojos de agua kársticos (a menudo de hasta 100 metros de profundidad) y muchos contienen especies que no se encuentra en otras partes.
Conservación en práctica
La Fundación Defensores de la Naturaleza co administra el parque con CONAP y en conjunto ambas entidades ponen en práctica las medidas de conservación de Lacandón concentradas en estas estrategias: en primer lugar, fortalecimiento de la capacidad del parque para el manejo de las tierras por medio de la adquisición y equipamiento de predios, infraestructura y patrullaje. En segundo lugar, reducción de las amenazas al sitio mediante una apropiada planificación y realización de estudios, aplicados a la toma de decisiones. Tercero, conservación basada en la comunidad por medio de la extensión y el desarrollo sostenible.